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SANACIÓN A TRAVÉS DE LA EXPRESIÓN ARTÍSTICA


En el amor a las palabras y el vicio por la lectura, me he empeñado en tener en la biblioteca, además de muchos libros, los mejores diccionarios posibles.    Así, hace algunos años, y por recomendación del excelente poeta: Rubén Bonifaz Nuño, adquirí el “Gran diccionario de sinónimos” de Fernando Corripio,  y el “Diccionario Ideológico de la Lengua Española” de Julio Casares.   Se preguntarán ustedes a qué viene todo esto de los diccionarios.  Hablar en un encuentro, que principalmente se centra en la Mujer, y aproximarnos al mismo con un tema como el de  la “Sanación a través de la Expresión Artística”, requiere desde mi punto de vista, aclarar los conceptos a los que nos estamos refiriendo:  Mujer... Sanación....  y Expresión Artística...
Lo primero que me planteé expresarles para iniciar esta plática, fue partir del hecho que la humanidad está conformada por diferentes géneros, gracias a los cuales ha subsistido: mujeres y hombres.  Enseguida recurrí al diccionario de sinónimos y descubrí lo siguiente:
MUJER: hembra, señora, dama, dueña, matrona, ama, señorita, doncella, venus, eva, niña, joven, chica, muchacha, moza, zagala, adulta, anciana, ...   criada, sirvienta, servidora, asistenta, camarera, fámula, doméstica, ...  esposa compañera, cónyuge, pareja, costilla, consorte, contrayente, desposada, casada, novia, media naranja...
HOMBRE: varón, macho, persona, individuo, mortal, criatura, semejante, prójimo, ser humano, sujeto, cristiano, personaje, ente, ser, fulano, tipo....   y las interjecciones: ­ hombre, caramba, vaya, caray, bueno, diantre, vamos!
Ahora bien, centrándose en el significado, del gran diccionario ideológico encontré estas definiciones:
MUJER: persona del sexo femenino... la que ha llegado a la edad de la pubertad... la casada con relación al marido... (Después encontré en letras negrillas, diversas acepciones y su significado): de gobierno: ama de gobierno...del arte, de la vida airada, del partido, de la mala vida, de mal vivir; de su casa:  la que muestra disposición y diligencia para el gobierno y desempeño de los quehaceres domésticos... mundana, perdida o pública,  ramera.  ser mujer: haber llegado una joven a estado de menstruar.  tomar mujer: contraer matrimonio.
HOMBRE:  animal racional.  Bajo esta acepción se comprende todo el género humano.  Varón: el que ha llegado a la edad adulta.  Entre el vulgo, marido... el que en ciertos juegos de naipes entra y juega contra los demás....bueno: el que pertenecía al estado llano o plebeyo... de armas: jinete que iba a la guerra armado de todas piezas...de armas tomar: el que tiene resolución o suficiencia para cualquier cosa...de buenas letras: el versado en letras humanas... de cabeza: el que tiene talento...etc etc.,  y alrededor de 63 acepciones más que no he incluido ya que sería ocioso enumerar.
Ahora centremos nuestra atención a los conceptos involucrados en el título de la plática que hoy nos reúne:  “Sanación a través de la expresión artística”.

Los términos SANAR y CURAR, poseen significados similares:  Recobrar la salud.   Hacer que alguien recobre la salud.  Restituir a uno la salud que había perdido.  
En cuanto a los sinónimos:

SANAR: reponerse, restablecerse, curar, mejorar, convalecer, recobrarse, aliviarse, regenerarse, adelantar, restaurarse, reposar, rehabilitarse, fortalecerse, robustecer, levantarse.
CURAR: aliviar, tratar, medicar, administrar, recetar, atender, vigilar, cuidar, mejorar, vendar, enjuagar, limpiar, desinfectar.
De acuerdo con estas aparentemente pequeñas diferencias, resulta práctico y más claro hacer una diferenciación entre ambos términos.   Curar lo enfocaremos a los aspectos fundamentalmente físicos y corporales y sanar a los aspectos emotivos y espirituales.
Ahora vayamos a la cuestión de la EXPRESIÓN ARTÍSTICA.
EXPRESIÓN:  no es otra cosa que la manifestación de lo que pensamos o sentimos por medio de la palabra, de signos exteriores, de gestos, etc.  Es darnos a entender por algún medio a nuestro alcance. (Por ejemplo, la expresión verbal, manual, corporal, o emocional).
Algunos de sus sinónimos son:  comunicación, enunciado, palabra, voz, manifestación, gesto, actitud, ademán, mueca, opinión, representación.
El ARTE, casi imposible de definir, posee un sinnúmero de acepciones:  
Es la esencia de lo mejor del espíritu humano. Un misterio que sólo quién lo vive sabe que tan profundo y maravilloso puede ser.  Es esa fracción de segundo en que el hombre  palpa la divinidad. Es un misterio infinito que en ocasiones nos sorprende  y en otras nos espanta.  No existe un absoluto para explicarlo, pero es un espejo donde nos reflejamos. Surge de la actitud contemplativa del hombre para recrearse y reflejar su propio mundo interior. Es aquello que nos lleva hacia un mundo que se encuentra más allá de los sentimientos y sensaciones cotidianas. Es generar algo que no existe. Utiliza las maravillosas dimensiones de la fantasía y de los sueños. Sus puertas de entrada son la imaginación,  la libertad, la soledad y un poco de “locura”. Sus caminos, nuevas formas de decir las cosas y la posibilidad de que el mundo prosiga re-naciendo y re-creándose.

Lo ARTÍSTICO por otra parte es:  la expresión concreta de eso que nos inquieta y se puede manifestar como un producto que se logra recurriendo a ciertas facultades sensoriales, estéticas e intelectuales. Para producir algo artístico se necesita poner en juego la aptitud, la destreza, el talento, el oficio, la inspiración, y la vocación.

Después de revisar estos conceptos, podríamos enfocarnos a la historia, ya que los seres humanos somos resultado de procesos históricos innegables.  Sin embargo, hacer recorridos exhaustivos del transcurso de los sucesos en el tiempo, o tomar dato tras dato de otras disciplinas que han intentado comprenderlos y exponerlos, en ocasiones como ésta, además de ser aburrido, traería consigo olvidos imperdonables de mi parte.   Por ello, me limitaré a comentar sólo algunas cuestiones alrededor del papel que le ha sido impuesto a la mujer en diferentes épocas.   Y cito textualmente de  Fray Bernardino de Sahagún en su Historia General de las Cosas de la Nueva España, lo siguiente:
...y si la criatura era hembra, hablaba la partera de esta manera cuando la cortaba el ombligo: “hija mía y señora mía, ya habéis venido a este mundo;  haos enviado nuestro Señor, el cual está en todo lugar: habéis venido al lugar de los cansancios y de trabajos y congojas, donde hace frío y viento.  Nota, hija mía, que del medio de vuestro cuerpo, corto y tomo tu ombligo, porque así lo mandó y ordenó tu padre y tu madre Yoaltecutli, que es señor de la noche, y Yoaltícitl, que es la diosa de los baños;  habéis de estar dentro de casa como el corazón dentro del cuerpo, no habéis de andar fuera de casa, no habéis de tener costumbre de ir a ninguna parte;  habéis de ser ceniza con que se cubre el fuego del hogar;  habéis de ser las trébedes, donde se pone la olla;  en este lugar os entierra nuestro Señor, aquí habéis de trabajar;  vuestro oficio ha de ser traer agua y moler el maíz en el metate;  allí habéis de sudar, cabe la ceniza y cabe el hogar.”
Dando un pequeño salto en el tiempo y en el espacio, pasemos al siglo XIX en Europa, la disciplina:  filosofía, el autor de estas ideas: Schopenhauer (1788-1860, culpable de la corriente llamada voluntarismo metafísico o metafísica pesimista) y las siguientes palabras de su libro: “El amor,las mujeres y la muerte”:
“Sólo el aspecto de la mujer revela que no está destinada ni a los grandes trabajos de la inteligencia, ni a los grandes trabajos materiales.  Paga su deuda a la vida, no con la acción, sino con el sufrimiento, los dolores del parto, los inquietos cuidados de la infancia;  tiene que obedecer al hombre, ser una compañera pacienzuda que le serene.  No está hecha para los grandes esfuerzos ni para las penas o los placeres excesivos... las mujeres no tienen el sentimiento ni la inteligencia de la música, así como tampoco de la poesía y las artes plásticas.  En ellas todo es pura imitación, puro pretexto, pura afectación explotada por su deseo de agradar....”
Y para no alargarse mucho en este tipo de comentarios, algunas frases clasificadas como célebres, dichas por hombres igualmente clasificados como célebres:
...el mejor adorno de una mujer lo constituye el silencio y  la modestia... Eurípides
...de la mujer puede decirse que es un hombre inferior... Aristóteles
...fragilidad, tu nombre es mujer... Shakespeare 
...las mujeres no son otra cosa que maquinas de producir hijos... Napoleón

...cuando las mujeres escriben, siempre tienen un ojo sobre el papel y el otro sobre un hombre...                                 Enrique Heine
...la mujer fue el segundo error de dios... Nietzsche
...las mujeres son un sexo decorativo.  Nunca tienen nada que decir, pero lo dicen de manera encantadora...Oscar Wilde
...¿podéis acordaros de una mujer que os haya mostrado con orgullo su biblioteca?...Benjamín Decasseres

Para no dejar a un lado mi deformación profesional, también me gustaría comentar muy brevemente algunos planteamientos hechos por la disciplina psicológica, en los cuales el sexismo como ideología es evidente.  Por ejemplo, muchos estudios realizados en los E.U., supuestamente muy completos y estadísticamente válidos, han descubierto diferencias de carácter entre hombres y mujeres, calificando al hombre como activo e inclinado a los quehaceres científicos y creativos, y la mujer como un ser pasivo, práctico y sin iniciativa para menesteres que comprenden el razonamiento.

Curiosamente, hace ya varias décadas, la investigadora Margaret Mead, posee hallazgos muy diferentes de los anteriores al haber realizado sus estudios entre los tachambulis, un pueblo de los mares del sur en donde nos dice: 
“la mujer es el elemento consciente, dominador, organizador, encargado de la dirección; es la responsable de la producción de bienes de consumo, así como de su comercialización, y la que lleva la iniciativa en las relaciones eróticas, mientras que el hombre no es sino su dócil compañero, tímido, sensible, es el que muestra mayor coquetería con propensión a las habladurías y a los pleitos, es el que se encarga de la decoración y de las labores que requieren sensibilidad estética.”

También existen profesionistas del ámbito psicoterapéutico, como el Dr. Carl Rogers, creador de la
psicoterapia centrada en el paciente, quien en su interesante libro: “El poder de la persona” comienza con una nota especial que me llamó mucho la atención y que no puedo dejar de citar, ya que en cierto sentido es algo así como un espejo de mi propia manera de pensar al respecto de cuestiones tales como esto de las mujeres, o de los hombres.

Rogers dice así al principiar su libro:

“He estado muy desconcertado por el problema de los pronombres, o más exactamente, por la discusión de si usar “el” o “ella”.  Simpatizo completamente con la idea de que las mujeres son sutilmente devaluadas por el uso del pronombre masculino cuando se habla en general de un miembro de la especie humana.  Por otro lado a mí me gusta escribir en un estilo enérgico, y poner el/ella a la mitad de una oración que a menudo destruye el impacto.  No creo que se encuentre ninguna solución satisfactoria hasta que exista una forma aceptable de pronombres no sexuales.  Yo he escogido manejar el problema de la siguiente manera:  en un capítulo de mi libro todas las referencias generales a un miembro de nuestra especie serán puestas en femenino y en el capítulo siguiente en masculino.  Esta es la mejor solución que pude encontrar que sirva a mis dos propósitos:  el trato igualitario y mi deseo de energía en el estilo”.

Como podemos observar a través de estas escasas citas que mencionan a la mujer y lo femenino en diferentes momentos históricos, su papel no ha sido fácil y mucho menos aún si se trata de la expresión artística.  
Aunque en la vida moderna se perfila un cambio definitivo, no es casual observar que pocos son los casos en que la mujer aparece mencionada como participante activa de la cultura, país o grupo social al que pertenece.  Mucho menos como una persona destacada en el campo de las artes, y mucho menos aún de las letras.  Esto me hace recordar dos situaciones interesantes de mujeres, que para poder expresar sus pensamientos por escrito y desenvolverse en la sociedad con libertad, tuvieron que hacerse pasar por individuos del sexo masculino y cambiarse de nombre.  Tales son los casos de: George Sand, una célebre novelista francesa, que en el año de 1837, además de haber adoptado el nombre de un varón, vestía con ropa de hombre y fumaba cigarros.  Esto era verdaderamente escandaloso.  Sin embargo, George Sand fue una de las más brillantes mujeres de su generación, admirada por las personalidades sobresalientes de su época y el amor más apasionado del famoso músico Federico Chopin.

El otro caso es el de Fernán Caballero, seudónimo de Cecilia Böhl de Faber, nacida en Suiza en 1796 y quien dejó este mundo en 1877.  Su obra marca el comienzo de la novela española moderna, y habiendo cultivado también la poesía y el cuento, fue muy popular y admirada en su tiempo.  Nadie sabía que era mujer y el gobierno belga le concedió la Cruz de la Orden de Leopoldo, aún después de descubrir, ya adjudicada dicha cruz, que se trataba precisamente de una mujer.

Por el lado de los escritores y poetas hombres de muchas épocas, se han llenado multitud de páginas y páginas con narraciones, novelas, cuentos, hallazgos y versos.  Las antologías, especialmente de poesía, están conformadas casi en su totalidad por nombres de varones.  Todos ocupan un sitio en los diferentes movimientos literarios de España e Hispanoamérica, y específicamente en México están presentes desde las manifestaciones de poesía indígena, hasta el llamado modernismo.

¿Y las mujeres qué?  ¿dónde estaban?  ¿cuáles eran sus aproximaciones de pensamiento y su sentir frente al mundo?  ¿será por todos estos antecedentes que ellas evitaban expresarse?  ¿acaso somos un capítulo aparte, como para ser tratado de manera diferente, tal como lo hacen muchos libros donde aparecen incisos especiales dedicados, por ejemplo, a la así llamada “poesía femenina”?  ¿serán todos estos factores y muchísimos otros más los causantes de la aparición de una especie de poesía feminista?  Si, es altamente probable, pero entre todas sus posibilidades de expresión, valga decir, formas, contenidos, estilos, temáticas, ¿habrá adquirido diferencias sexuales la poesía?

En lo personal, me parece extremadamente curioso encontrar estas fronteras femenino-masculino dentro del campo de la poesía.  Sin embargo, hasta hoy en los ámbitos de las otras artes no he escuchado cosas tales como: la música de las mujeres, la pintura de las mujeres, o la arquitectura femenina.    Puedo entender que la mujer tardó varios siglos en expresarse debido a los antecedentes en los que se ha visto envuelta.  Pero, ¿por qué se insiste todavía hoy en día en separarla como en una especie de submundo dentro del mundo, especialmente en el ámbito poético?

Quisiera comentarles que hace tiempo, llegó a mis manos un interesante texto reeditado por la UNAM en edición facsimilar de los años 70.  El título es: “Poetisas Mexicanas” siglos XVI, XVII, XVIII y XIX, el cual reúne 95 voces de mujeres y es una antología realizada por don José María Vigil hacia 1893, con un prólogo donde se analizan las expresiones de varias de las voces antologadas.  Incluye también unas notas a manera de semblanza de “la mujer mexicana”, en las cuales se describe plenamente su condición social desde la época prehispánica hasta el siglo XIX.  Esta antología fue formada por encargo de la señora Doña Carmen Romero Rubio de Díaz, quien ayudaba en sus labores a la comisión de literatura de la junta de señoras correspondiente a aquella de la exposición de Chicago, que en esos años celebraban el centenario del descubrimiento del nuevo mundo.

José María Vigil, en su semblanza, ubica a la mujer indígena como encargada de las labores meramente mujeriles, y es hasta el siglo XVI, cuando existen mujeres que cultivaban la poesía, con una progresión creciente durante los tres siglos de dominación española.  Pero comenta:
“la historia de las letras en México no nos permite, con excepción de Sor Juana Inés de la Cruz, penetrar en el carácter íntimo de sus autoras, por tratarse de composiciones de circunstancias y de naturaleza enteramente objetiva.   Sin embargo, descúbrese en ellas un fondo de religiosidad tan sólido, una dignidad moral tan pura, que fijan con toda claridad los rasgos distintivos del sexo femenino en México.”

Las mujeres escritoras hacían versos a la patria, al éxtasis de su alma, a las ilusiones juveniles, a sus lágrimas derramadas por la injusticia, al calor del hogar....  y ante esto dice Vigil: 
“ahora bien, si la poesía es la traducción más fiel y genuina, no sólo del alma de donde brota, sino de la sociedad en que se produce, puede decirse que la poetisa mexicana no hace más que embellecer inconscientemente, con la palabra, las ideas y los sentimientos de su sexo.”

Sin embargo, después de esta obra, siguen surgiendo las antologías que hablan de los poetas, con la escasísima presencia de mujeres.   Seguramente algo pasó en el inter, entre esos años donde el siglo XX comenzó a tomar su curso.    Pero sí es de reconocer que las voces de mujeres toman, tanto en formas como en contenidos, un sesgo muy, pero muy distinto.   Ahora es la condición de mujer-ser humano que se rebela frente a un mundo de opresión de siglos, ahora es la mujer expresando a plenitud su erotismo, su sensualidad y los placeres o frustraciones de su cuerpo, ahora es el ser humano-mujer frente a su mundo social y su mundo interior, totalmente desnudo, sin metáforas de falsa pureza o alabanzas ampulosas, igual que cualquier ser humano.  La mujer versifica, canta, cuenta, narra, se duele, llora, sufre convulsiones ante el amor, el odio, los celos, la melancolía, la violencia, y la nostalgia por sus recuerdos.  Igual nace, vive, sueña y muere, y eso, señoras y señores no tiene sexo.  La literatura en general y la poesía en particular, así como la experiencia de crearla, revelan nuestra condición original, nuestro ser y nuestro estar en el mundo, la escritura nos hace tener por oficio primero sentir y después comunicar a los demás este hecho en donde las diferencias de sexo no tienen lugar, aún cuando eso escrito que se vuelve poema, cuento o novela, sea expresión exclusiva de la intimidad de un hombre o de una mujer.

Para dar un ejemplo, unas palabras del poeta Rainer Maria Rilke, tomadas de su maravilloso libro:  “Cartas a un joven poeta” palabras que en estas cartas dirigió a un hombre y yo me he tomado la libertad de transformarlas como si estuvieran dirigidas a una mujer, habiéndoles sólo cambiado el género a los artículos y al sujeto del discurso:

“Confiésese a usted misma: ¿moriría si le estuviese vedado escribir? sobre todo esto: pregúnteselo en la hora más silenciosa de la noche: ¿verdaderamente me siento apremiada para escribir?.  hurgue en sí misma hacia la más profunda respuesta.  Si es afirmativa, si puede enfrentar una pregunta tan grave con un fuerte y simple: “debo”, entonces construya su vida de acuerdo con esta necesidad.    Cúlpese a sí misma de no ser lo suficiente poeta para encontrar sus riquezas.  Una obra de arte es buena cuando
nace de la necesidad.  El arte, también, sólo es un modo de vida”.

Hay un dicho popular muy cierto:  “De poetas y locos todos tenemos un poco”, lo cual nos lleva a afirmar que toda persona, mujer u hombre, que los y las aquí presentes, poseemos la capacidad de expresarnos, de sacar a flote lo que pensamos o sentimos (bueno o malo, positivo o negativo), de inventar algo novedoso o de ser creativos, e incluso, ejercer un poco de la locura que llevamos dentro.
Ya lo han dicho de muchas maneras, Calderón de la Barca, Sor Juana Inés de la Cruz o Bernardo Ortíz de Montellanos, que la "vida es un sueño", y yo añadiría, que no se detiene nunca, a menos de que el viajero o viajera juzgue que debe pararla en seco para echarle un vistazo.   Cuando esto nos sucede, es el momento de hacer un recorrido para inspeccionar las estancias de nuestro mundo interior, o invitar a algunos visitantes (llamados amigos y amigas) a internarse en sus rincones.  Si la cuestión es más grave, entonces es oportuno pedirle a un especialista en los menesteres de las almas atormentadas, (llamados psicólogos, psiquiatras, o similares) que vengan a rescatarnos porque nos hundimos en un abismo de malestares.  Pero eso sí, ¿Cuándo les ha sucedido que alguien les pida ser escuchado porque su gozo es inmenso?

Porque la EXPRESIÓN ARTÍSTICA, en cualquiera de sus manifestaciones, literaria, musical, dancística, teatral, pictórica, escultórica, fotográfica, cinematográfica, es un gozo, un desahogo, un poner en claro muchas cosas que nos habitan el corazón o el pensamiento.  Es sanar de aquello que nos agobia las emociones y el espíritu.  Todos y todas, sin excepción poseemos esa capacidad de expresarnos y de ser sensibles a lo que nos rodea.  Lo único que se necesita es tener los ojos, los oídos y el resto de nuestros sentidos, alertas ante lo que sucede, sea en el exterior o nuestro interior.

Si somos capaces de observar y analizar las experiencias y vivencias que hemos acumulado a través de nuestras vidas, de escuchar nuestras propias "voces internas", de ser poco convencionales, autosuficientes y no acostumbrar a someter nuestras actitudes e ideas a las costumbres de la sociedad en que vivimos, probablemente el resultado, nos dotará de una sensibilidad especial.   Con esa sensibilidad, cualquiera es capaz de expresarse artísticamente.

La expresión de los sentimientos y pensamientos de las personas, así como la actividad artística creadora, son procesos totalmente normales, tan normales como el proceso biológico de la procreación.  Los así llamados artistas, suelen darse cuenta de eso y expresarlo en frases como:  “en esa sinfonía he volcado mi ser interior”;  “esa pintura me ha salido de las entrañas”;   “escribo con las tripas”.   El magnífico escritor uruguayo, Eduardo Galeano, al hablar de su novela La Canción de Nosotros, nos dice:

“Escribo o reviento.  Esta es una novela que, o yo la escribía, o esos pedazos de vidrio que tenía adentro, esos pedazos del espejo roto de nuestra identidad hecha pedazos, iban a terminar por liquidarme.  Escribir es una manera de sobrevivir, pero es una manera muy solidaria de sobrevivir, por lo menos en mi caso, porque yo escribo para los demás y ésa es mi manera de hacer sobrevivir a los otros”.

En forma parecida, muchas y muchos de nosotros, si no expresamos lo que sentimos, si guardamos en silencio todo lo que nos sucede, puede llegar el día de una explosión emocional incontrolable.  Alguno de los caminos más adecuados a través de los cuales podemos canalizar esos profundos sentimientos y emociones que nos aquejan. son, en cualquiera de sus manifestaciones, el arte y la creatividad.

Para el concepto de creatividad no existe una definición única ni precisa, el fenómeno está enfocado  y circunscrito  dentro de  los hallazgos y observaciones de aquellos estudiosos que se han interesado por abordarlo.  El punto de vista psicoanalítico que parte de las proposiciones resultantes de los estudios de Sigmund Freud, parece ser el que ha servido de marco de referencia para muchos de los estudios posteriores.  El pensamiento de Freud relacionado con la creatividad, el arte y el artista, se refleja a todo lo largo de su obra.  Recordemos  algunos  de sus  ensayos maravillosos donde analiza el proceso, como : Un recuerdo infantil de Leonardo da Vinci,  El poeta y la fantasía,  El Moisés de Miguel Ángel,  La historia del pintor Cristóbal Haitzmann,   en los que  a través de sus palabras,  muestra una clara postura frente a la  creatividad diciéndonos:

“La bondadosa naturaleza ha dado al artista la facultad de exteriorizar, por medio de creaciones, sus más secretos sentimientos anímicos, ignorados incluso por él mismo, y esta exteriorización nos conmueve profundamente, sin que sepamos de donde proviene tal emoción.   El psicoanálisis reconoce también en el ejercicio del arte, una actividad encaminada a mitigar deseos insatisfechos y ello tanto en el mismo artista creador como luego en el espectador de la obra de arte”.

Así Freud afirma que el artista, el ser creador, busca fundamentalmente su propia liberación, consiguiéndola al comunicarla a aquellos que sufren la insatisfacción de iguales deseos.  Realiza sus fantasías creando, transformando la realidad y procurándose, a través de su obra, la satisfacción personal.  Sin embargo, de acuerdo con el punto  de  vista psicoanalítico, los conceptos: creatividad y fantasía son distintos,  ya que por fantasía no creativa se entiende a los procesos imaginativos que se utilizan como sustitutos de la realidad,  es decir,  aquellos del inconsciente.  La fantasía  en este caso, viene a estar formada por una serie de imágenes inaccesibles a la búsqueda conciente del individuo. En cambio  la creatividad es fantasía pero como actividad conciente, como procesos imaginativos que están dirigidos a actuar sobre la realidad con fines de una u otra forma constructivos. De esta forma,  los verdaderos artistas vuelven a crear la realidad, cambiándola, dándole una veta distinta que en sí misma no posee.    Por el contrario, los enfermos mentales hacen lo mismo pero de manera  destructiva, distorsionando y construyendo su propia realidad: la realidad patológica.

De los múltiples factores que forman parte del intrincado proceso de la creatividad, está esa imaginación que todos poseemos y que en algún momento toma un sitio preponderante en nuestro pensamiento. Esa imaginación, no es otra cosa que, un conjunto de representaciones internas o de imágenes que nos permiten elaborar ideas, ordenar, enlazar y coordinar multiplicidad de elementos que cargamos en la memoria personal y que al ser evocadas, dan origen y hacen surgir ideas nuevas.   Otro de los factores es la  habilidad para mirar las cosas de manera distinta, enriqueciéndolas hasta darles una dimensión que comúnmente no poseen.  Así es como nos sorprende la cantidad de seres humanos que se han distinguido por sus aportaciones en el arte, la literatura, o la ciencia, y que a pesar de haber realizado su trabajo como cualquier otro, resulta distinto y refleja una gran capacidad inventiva.    Cuando el individuo es creativo, da algo mas de lo habitual.  Su interior  se manifiesta con una visión diferente y aunque la expresión no sea una obra de arte, esta ahí, vibrando, recorriéndonos las venas hasta hacernos sentir algo especial, algo donde nos miramos o nos leemos, algo que refleja aquello que también nosotros hubiéramos podido o querido decir en algún momento.  De esta forma, la creatividad es un proceso que nos pertenece a todos, es una facultad humana universal que existe en cada hombre y en cada mujer que desea cambios, innovaciones, renacimientos, en fin, está en todos aquellos que nos atrevemos a ejercer nuestra libertad de acción, nuestra libertad de pensamiento, y a expresar ese mundo que nos habita dentro. 

Los individuos normales son un "mito".   Los seres humanos nos apartamos siempre de eso llamado normalidad, ya lo decía Bertrand Russell, todos tenemos algo de exóticos.  A semejanza de lo que ocurre con la muerte, la locura produce en ciertas personas una mezcla de terror y fascinación.    Los llamados "locos", los de hospital, han sido compadecidos, ridiculizados o castigados, pero rara vez se los ha curado.   Esto les ha permitido vengarse en forma totalmente desprovista de premeditación, recordando con su sola presencia a los individuos sanos que, caer en las tinieblas de la locura no es una posibilidad muy remota para nadie.   Comúnmente nuestra defensa contra estos pensamientos inquietantes es sencilla:   trazamos la frontera entre la locura y la salud mental, e incluso la ley muchas veces tiene la palabra al juzgar entre aquellos que están locos, o esos otros que habitan la cordura.  

Pero tal vez otro es el caso de personajes que muchos han llamado "locos" como el famoso pintor surrealista Salvador Dalí,  uno de los responsables del mito arte-locura , indiscutiblemente excéntrico, talentoso y reconocido alrededor del mundo.   O la "demencia" de Van Gogh que lo llevó a cortarse su propia oreja y a pintar obras que han sido clasificadas como geniales aunque revelan un infinito sufrimiento interior.  O Edvard Munch, cuyos cuadros de colorido sombrío y terribles expresiones faciales muestran las perturbaciones que siempre lo afligieron.   O el suicidio que cometió Virginia Woolf después de una de sus terribles crisis de depresión.  O, por ultimo, lo que plantea el reconocido poeta y pintor ingles  William Blake en su obra El espíritu que habita en la pulga:  ¿ Dónde termina la fantasía de una imaginación viva y donde comienza la locura?

Entonces  podríamos preguntarnos : ¿acaso la inspiración o la musa de las personas creadoras es con mucha frecuencia el resultado de su excentricidad o una cierta dosis de enfermedad o de locura?  Tal vez.   Sí, tal vez esto podría ser contestado por distinguidos creadores y con sus propias palabras:

Pies,  ¿para que los quiero si tengo alas pa' volar?      Frida Kahlo

Son pocos los que tienen la fortuna de poder volverse locos. A. Strindberg

Escribir es una forma de terapia;  a veces me pregunto como logran escapar de la locura, de la melancolía y del pánico, que son estados propios de la condición humana, los que no escriben, ni componen ni pintan.  Graham Greene

Todos los dolores gritan; solo la salud es muda, nos dice el Dr.Philip Sandblom en su maravilloso libro Enfermedad  y Creación, y entre sus páginas se vislumbran atrevidas sentencias que afirman que No se es genio por estar loco, pero puede ayudar.  También a través de sus innumerables observaciones concluye que, en la creatividad de grandes artistas que trascendieron su tiempo han estado presentes rasgos tales como: melancolía, maniaco-depresión, iluminaciones de tipo esquizofrénico, paranoias, profundos sentimientos de alineación,  y no le cabe la menor duda que los grandes creadores no son comunes, sino muy diferentes de los simples mortales, pues como niños curiosos, todo lo miran con ojos inocentes, como si lo vieran por primera vez..  Baudelaire decía:  el genio es simplemente la niñez redescubierta por un acto de la voluntad.  De mi parte  me atrevo a afirmar que:  en el acto creativo, a nadie le hace daño sacar a pasear al niño o niña que vive en su corazón, así como la dosis de locura que  a cada uno le toca ejercer. No olvidemos, El verdadero arte tiene una función terapéutica.  (Michael Ende). 

Por último les invito a ejercer la expresión artística, a través de cualquiera de sus formas, a manifestar sus sentimientos y pensamientos, y por el momento, a que tomen partido con mi siguiente poema:
LOCOS Y CUERDOS
a mis padres
quienes me enseñaron a estar
en favor de la locura

Los locos dan festines
y los cuerdos son los invitados.

Los locos viven inventando mundos
y los cuerdos en mundos inventados.

Los locos crean castillos
y los cuerdos los habitan.

Los locos son mitad sueño
y los cuerdos sueño a la mitad.

Los locos son la poesía
los cuerdos quienes redactan.

Los locos son personajes
y los cuerdos los actores.

Los locos crean la música
los cuerdos son los escuchas.

Los locos son la pintura
y los cuerdos sólo pintan.

Los locos viven en muchos mundos
y los cuerdos en la tierra.

Los locos se sienten libres
y los cuerdos los encierran.

Muchas gracias


                                                                                             Ponencia  de Andrea Montiel
                                                         Presentada En La 1ª Feria Municipal De La Mujer
                                                                                     Centro Cultural De Convenciones
                                                                                              San Juan Del Río, Querétaro
                                                                                                       25 De Noviembre, 2001
Andrea Montiel Rimoch
Andrea Montiel Rimoch
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