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                                  CICATRIZ EN LOS OJOS






















                                                                                                                                                                     a Arturo Rivera
Hay pinceles que viven aconsejados por la muerte.
Tras ella relatan la tragedia
el misterio indecible y las entrañas
del ser que todos encerramos.
Pinceles que atrapan nuestros ojos
entre una magia inexplicable
que atrae y al mismo tiempo repele.
Pinceles hechiceros donde dolor y placer
van de la mano
y la alquimia de la fealdad
se hace hermosura.

Como aquellos poetas hay pintores malditos
que desnudan al hombre
lo desintegranlo apegan a una realidad de brujería
lo contactan con el infinito
y confunden con las especies del cosmos
seres humanos
             con seres de tierra
seres del agua
             y aquellos del aire.

Pinceles bisturí
que realizan autopsias en las almas.
Entonces los fantasmas fluyen
al igual que los órganos internos de esos fantasmas.

El raciocinio se avasalla
y la mirada huye hacia otros sitios
con una cicatriz inscrita en los ojos
que palpan el momento
cuando el amor introduce su muerte.




                         TÚ EL QUE DIBUJA SERES LOCOS














                                                                                                                                                             a José Luis Cuevas


Tú el que dibuja seres locos
enamorados de su abismo,
locos con las señales del camino
incrustadas en el rostro.

Tú que aceptas la irremediable soledad con que se nace
y a imagen y semejanza tuya inventas
la otredad de múltiples perfiles.

Tú entre animales híbridos y feroces bestias
convertido en vigía observas el desierto
y la trayectoria de seres desmembrado
sque sufren la intemperie.

Tú lejos de las flores
asomado a las ventanas
miras como desfilan los recuerdos confusos
y tus parajes fantasmales.

Tú el amanteque carga su infancia a cuestas
y se nutre de aventuras lechosas
entre la apabullante desnudez de las hembras.

Tú un Pigmalión que sueña con mujeres
surgidas de la piedra
y las ama sobre el mármol de las tumbas.

Tú entre cientos de diminutas féminas
hijas del sol y de las aguas donde flotas
y a la vez te abandonas hasta ahogarte
con las sogas de largas y rubias cabelleras
conduciéndote a una de las tantas muertes
que en la vida se viven.



















Tú en vuelo de alas inventadas y globos de “Cantolla”
esclavo sexual de reinas con el pudor a flor de piel
y una abundante humedad entre las piernas.
Tú que te sueñas poeta
músico
arquitecto
políglota de idiomas extraños.

Tú que confundes imaginería y vigilia
y te fragmentas en personajes que merodean
entre niñez, vejez temprana, ancianidad
o la entrega sensual y delirante.

Tú entre melancolías inmovilizadoras
hasta plasmar la irrealidad maravillosa en tus cuadros.
Tú entre un tiempo que dura el siglo de los siete minutos.
Tú entre tormentas de tinta china
sintiendo que ese tiempo no alcanza para realizar
el dibujo completo de la vida.

Dibujante de atmósferas,
línea tras línea sobre el papel
y una lluvia de sangre que al amor ruboriza.

Dibujante en pos de rostros y cuerpos deformados,
de prostitutas que habitan en las calles,
de aquella humanidad deshecha
entre pesadillas de asfalto y sueños lúbricos.

Tú rodeado de engendros, espectros y videntes
al lado de tu enorme mujer-hombre de bronce
de tu Giganta en celo.

Tú en medio de Babel
sin comprensión alguna de palabras, de sonidos insólitos
y desconocidas ciudades.

Tú preso en la raigambre onírica
y los muladares de tus sueños.

Tú niño entre paisajes y cielos y tragedias terrenales.
Tú anciano entre espejos y tormentas que conducen al desastre.
Tú pleno de vida en el agua entre vientos
y mujeres en noches agitadas.

Mujeres amantes-putas que se transfiguran
en ninfas de ojos tristes y nodrizas y madres.
Tú y tus sueños hotelezcos en las alcobas de paso
y una cascada de leche que cubre el mundo de lo horrendo.

Tú al borde de la asfixia
frente al abismo donde podrías arrojarte
y regresar al origen.

Tú y un arte reflector de angustias
arte deseoso de inventar otra humanidad
que habite ilimitados universos.

Tú soñándote muerto entre los vivos
ante el terror de morirpintas para vivir
y en vuelos te imaginas
tratando de alcanzar lo incomprensible,
eso lejano que nombramos infinito.







                      POR ESTE CORAZÓN IRREVERENTE

























                                                                                                                                                                    a Leonel Maciel





Hay quienes pintan con un corazón
que vive escapándose del aire
un corazón de roca y hojalata
un corazón lleno de flores.

Del rojo al negro su esperanza
morada su tristeza
y en la tierra mulata
su muerte muriéndose de risa.

Las sogas que le pintan
traspasan las ventanas
y ni el Diablo
ni Dios
ni la Virgen morena lo atrapan.

Ahí sobre las telas
el corazón se revuelca
y desquiciado desparrama
su amor
      escandalosamente
                           colorido.









                                A LA ORILLA DEL TIEMPO



























                                                                                                                                                                    a Arnaldo Coen


Tenues como el vacío
contra los firmamentos de otros mundos
allá donde la sombra habita
hay pinceles que se atreven
a traspasar atmósferas
inventando seres moradores
en las esferas del silencio.

Leves como el vacío
sobre los mares de otros universos
allá donde la luz violácea nace
hay pinceles que engendran
vírgenes con rostros arco iris
paridoras de seres astrales
en los prismas del espacio.

Quietos como el vacío
frente al encuentro con la nada
desquiciados de caminar sin rumbo
estos seres redondos mueren
desgastándose a sí mismos
colmillos de fuego incrustados
en la profundidad concéntrica del agua.

Tersos como el vacío
entre un reinicio sin principio
se regeneran los seres
lagartos coloridos
saurios de seda
abandonando sus escamas
en las cuadrículas del cosmos.

Seres
             fantasmas del sueño
                                       a la orilla del tiempo.



 



                                    TU MUNDO DE VAIVENES






















                                                                                                                                                                        a Luis Filcer





Observas el mundo
lo palpas
lo recreas.
En él amas al fuego y los espejos.

Entre el fuego
das vida a los comparsas que viajan
en vagones de trenes sin rumbo
e incendias sus vínculos de soledad
confrontando el amor y el silencio
contenido en los ruidos.

Denuncias a los poderosos.
Visitas a la muerte
y descansas en Van Gogh y sus trigales.

Entre los espejos
descubres a la multitud contenida
en cada uno de los rostros
y el teatro donde confluyen
todas sus representaciones.

La verdad desfila
como bella mujer desnuda y deformada
por los ojos que la miran.

La vida que pintas
es un péndulo que viene y va
de lo sublime a lo grotesco.





                                           MIXQUIAHUALA
























                                                                                                                       desde la casa mundode Byron Gálvez

Como deseo de Dios
salvaje y milenario
se extiende un paisaje
que devora nuestros ojos.

Aquí los árboles son fuegosa
via coagulada en tierra
y los ramajes de heno taciturno
sereno tragaluz de un cielo en sombras.

Aquí las aguas son distancia
añosas pieles sobre el musgo
danza de la espuma con la roca
y el viento un cortinaje solitario.

Mas el río de este pueblo no está solo.

Centinelas ahuehuetes escoltan sus caudales
y en medio de trinos y humedad
herido de pureza vive el aire.

No falta nada.
Por los abismos viaja el eco
insistente plegaria que asciende
hasta la cima sembrada de casas.

Dentro de ellas desfilan sueños ocre
desnudeces de mimbre
ritmos
estallidos de rabia
y el cíclico reflejo de toda la policromía.

Desfila el horizonte
con su efímero mundo de nubes desgajadas
y por los ventanales penetran
invasoras raíces de centurias
manos esculpiendo encrucijadas
a imagen y semejanza del tiempo
en este lugar de los mezquites.






                                      LA VOZ DE LA PIEDRA

























                                                                                                                                                             a Manuel Fuentes




Has profanado la piedra
tallándola
escarbándola
hasta darle la forma que deseas.

Ella dialoga con su voz.

Tú con las manos
la conviertes en torso
en caracol
en cuchillos ceremoniales.

Piedra
música petrificada de la creación
denso material que aligeras
y le imprimes vuelos
y sensuales oquedades.

Piedra
solidificación del mundo
que del cautiverio liberas
e invitas a acariciar
a sentir piel con piel
y escuchar sus ocultos latires.









                                        FIGURA DE SUEÑOS




























                                                                                                                                                                  a Rogelio Guerra






Piedra
figura de sueños
y esquinas rotas

cincelas partes
                       te cincelan

siempre esculpida
        con recovecos
             sin terminar.








                                   LA CIUDAD, LA NOCHE




























                                                                                                                                         ...de por ahí, de algún sitio de
                                                                                                                     San Juan de Letrán y alrededores, hoy,
                                                                                                             Eje Lázaro Cárdenas, y a propósito de una
                                                                                                                      exposición del pintor Oscar Rodríguez




En la ciudad
hemos escrito historias con la noche
entresacadas de redes callejeras
de laberintos donde la entrada es gratis
y mirar no cuesta nada.
Hemos cabalgado madurando al día
hasta volverlo sombras
cielo color añil fosforescente
y electrizados sueños entre jolgorios y violencia.
Hemos fincado casas sin paredes
estancias invisibles donde vagabundeara la intemperie
hasta vivirlo todo
aun esa añoranza de tierras sin asfalto.

En la ciudad
descubrimos la vendimia nocturna
un olor a sexo desperdigado en las esquinas
y esas parejas sin nombre amándose en penumbra
con su ebriedad teñida por la luna.

Aquí
los astros se transforman en espías
al cuidado de corazones que se divierten rumbeando
o esperando a que la noche madrugue hasta agotarse
y encontrar el camastro donde reposar
el cansancio de la felicidad y el desamparo.

Aquí
la noche es gran caverna donde se hospeda
el mundo inesperado de lo trágico
donde el diablo y un dios pelean en silencio
y la atmósfera se enturbia
de humo
de fiebres ayuntadas
de carcajadas y sudores
de amoríos clandestinos.
En la ciudad
la noche es noche de placeres
de lágrimas y orgasmos
ternura torturada por el amanecer
mercurial del otro día.

La noche es también la mala noche
aquella de las casas vacíaso de los padres solitarios
cargando hijos abandonados
por malas madres ausentes.

Hay calles donde a todos se les escapa un suspiro
y los ojos de tanto mirar se les ahuecan.
Cabronas calles sufriendo la invasión
de forasteros que a sangre fría
desbaratan la vida esperanzada
de algún desconocido.
Calles que son vitrina de compañías momentáneas
aguijones de soledad
donde el fuego es la llama azul de lo sombrío
si acaso un aura enrojecida de rabia
o un arcón donde guardar el alma.

En la ciudad
las calles por las noches
son vértigo sin tiempo
sin pasaportes ni fronteras
tempestad silenciosa
supurando el deseo
y la magia indescifrable del encuentro.








                                         GRITO Y SILENCIO




























                                                                                                                                                                     a Flora Rovner




Caminantes incansables
tus ojos viajan sin barreras
tras la magia de Cadaqués

pueblo de inmóviles aldeas
amaneceres y tormentas
y vientos promiscuamente entremezclados.

Tus pinceles transforman el paisaje
en alumbramiento de corolas
techumbres de teja y cielo
peces y pastizales
rostros trigueños
y el trozo de corazón que a la distancia entregas.

Dibujas labriegos
hombres que dolientes calzan el vivir
y la tierra surcan
de piel a sangre
de sangre a vértebra

tus pinceles
incendios que pirograban recuerdos
fragua de sueños a campo abierto

- grito y silencio -







                                           ENTRE EL PASADO DEL CAOS
                                        Y LA PERFECCIÓN DEL COSMOS



























                                                                                                                                                          a Ana María Guardia




De la existencia y la sorpresa
frente a la maravilla de la creación
surge el reencuentro con uno mismo.

Así reencuentras la magia
de sentirte viva
entre el pasado del caos
y la perfección del cosmos.

Te reencuentras
durante el primer día
de un siete semanal:

siete planetario
día del descanso

siete fortaleza
colores del arco iris

siete rayos de sol
centro y síntesis de las galaxias
donde nacen siete continentes
con su totalidad en movimiento

siete cielos perfectos
envoltorios sutiles del cuerpo
y coordenadas cósmicas del hombre.

Y tu pincel
como un ojo entre los astros
forja la unión de los contrarios
unicidad fecundada en los lienzos

siete consumación y conciencia
y el más poderoso de todos
siete intuición
en la brusca realidad que tiene el mundo.

Así las siete pinceladas de tus sueños
los siete tiempos para evocar
el macrocosmos y el parto de la tierra.

Así para atreverte a invocar
la creación de las aguas
hasta llegar al  microcosmos
contenido en un árbol
ramas de luz
donde anidan las aves
y la humanidad atómica.

Así tú
en búsqueda del origen
de ti misma.







                           PALABRAS DE BARRO TIERNO






























                                                                                                                                                                            a Raúl Noris




Aquel amigo mío
con toda su piel morena
esculpe hacia la media tarde.

Construye y modela efigies
ancianas hincadas
y embarazos al viento.

Mientras sus manos viajan por la arcilla
el paisaje penetra sus pupilas.
Y entre sus brazos abiertos
la piedra y el bronce se confunden.

Aquel amigo míol
lora de noche.
Por eso tiene los ojos negros.

Su mirada se estrella
cuando habla de los niños de escaso tiempo.

Y sus dedos se alargan
                   imprimiendo palabras
                                        al barro tierno.








                                      HERMANO HERIDO





















                                                                                                                                                                a Roberto Padilla




Manantial
torrente lacerado por el tiempo:

¿dónde has sepultado tu locura
y el haz de luces
que guardaban tus manos temblorosas?

¿dónde han quedado tus desflorados lienzos
tus telas caracolas
los rincones de mar y fiebre
y las siluetas femeninas adueñándose del viento?

¿dónde escondiste tus pinceles impregnados de óleos
dardos flamas que daban vida
a corceles transformándose en águilas
y guerreros en pugna por un rostro de mujer
que tú siempre viviste presintiendo?

Hermano herido:

¿dónde tu voluntad viajera que encaminaba el ansia?

¿dónde tus sueños de agua?

¿dónde esos sueños?






                                                        AZUL....





















                                                                                                                                                                            a Sarit Alter




El más profundo
color donde se hunde la mirada
y sin obstáculos
se pierde en lo infinito

azul

color inmaterial hecho de transparencias
vacío acumulado
de aire y de cristales
color del agua
de los cielos

azul heráldico
de lejanía y de pureza
color del pensamiento
signo del horizonte y del espacio

azul
donde el corazón se expande
y multiplica
como el amor
en círculos concéntricos
interminables
como el amor
como la mar...
Andrea Montiel Rimoch
Andrea Montiel Rimoch
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