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Wassily Kandinsky:   y el arte de la expresión pictórica abstracta















Cualquier creación artística es hija de su tiempo y, la mayoría de las veces, madre  
de nuestros propios sentimientos. Igualmente, cada periodo cultural produce un  
arte que le es propio y que no puede repetirse.  Pretender revivir principios  
artísticos del pasado puede dar como resultado, en el mejor de los casos, obras de  
arte que sean como un niño muerto antes de nacer.

Con estas palabras inicia el libro De lo espiritual en el arte, escrito por el pintor  
Wassily Kandinsky. Nacido en Moscú a mitad del siglo antepasado Kandinsky se  
dedicó a la pintura después de haber recorrido el conocimiento humano en los  
campos de las leyes y de la economía política. Amante de los amigos de los personajes  
distinguidos de su época, siempre pareció haber necesitadoreunir a su alrededor  
grupos de artistascon los que compartio gustos y opiniones y a quienes mas tarde  
encabezo en unmovimiento que daria a la pintura un girototal.
 
Hombre inquieto y de infinita imaginación creativa, Kandinsky es el creador de la  
pintura abstracta y de una gran producción de cuadros que le valieron el hecho de  
haber pasado a la historia como uno de los pintores más importantes de su época y  
de movimientos posteriores dentro del arte plástico.
 
Su producción literaria también fue muy amplia e importante, la cual combinó con su  
quehacer pictórico.  En sus escritos formuló las bases teóricas para el desarrollo de la  
pintura, habló sobre los efectos del color y su manejo, resaltando el lenguaje de las  
formas y los infinitos cauces por los que dicho color podía ser utilizado.
 
Desde el principio de su obra, Kandinsky muestra una definitiva inclinación hacia la  
abstracción.  En sus primeros trabajos independientes realizados en Múnich, existe  
una clara tendencia a los contornos curvilíneos, a las superficies planas de colores  
vivos, así como a las formas audaces y simples que señalan el camino para su obra  
futura.
 
Sus pinturas comenzaron como una serie de composiciones brillantemente  
policromas. Algunas parecen como esmaltadas, o ejecutadas con vidrios de colores.   
Las figuras, casas y arboles esta marcadamente contorneados en azules oscuros,  
negros y pardos.  Los colores a su vez parecen como iluminados.  Sin embargo muy  
pronto en su pintura, las áreas contorneadas empiezan a perder su identidad como  
objetos reconocibles.
 
Para Kandinsky, el camino de la abstracción en la pintura tiene bases casi místicas,  
La finalidad del pintor es la expresión del espíritu del hombre, y la forma más directa  
y efectiva de hacerlo es a través de un lenguaje deformas puras y colores puros,  
carentes de implicaciones literarias o representativas.
 


Kandinsky pasó por muchos momentos expresivos, transmitiendo en sus cuadros,  
desde sensaciones en movimiento, hasta apariencias totales de libertad y disformidad  
en los trazos. Sus pinceladas a veces cubren los lienzos con manchas irregulares de  
color, otras, muestran formas cruzadas por líneas cortantes.  Es así como poco a poco  
su pintura comienza a mostrar un definitivo estilo turbulento.












 
Durante los años en que pintó en Rusia, desarrolló trabajos rígidamente geométricos,  
concentrándose más en las formas que en el color.  Años más tarde sus formas se  
hicieron más libres y comenzaron a cambiar de carácter. Tal vez estimulado por los  
surrealistas, usó formas y líneas ondulantes premeditadamente irregulares, similares  
a las amibas e imágenes celulares.
 
Aunque Kandinsky nunca volvió al estilo representativo o figurativo, quiso dar a sus  
pinturas un sentido de vida orgánico. Sus composiciones cada vez se hicieron más  
complicadas, utilizando una multitud de pequeñas formas desconectadas entre sí y a  
la vez agrupadas. Para él, la forma puede existir independientemente como  
representación del objeto o como de limitación puramente abstracta de un espacio o  
una superficie.  No así el color, que no puede extenderse ilimitadamente. Sin  
embargo, el color, que por sí mismo es un material de contrapunto que encierra  
infinitas posibilidades, creara, junto al dibujo, la composición del cuadro.
 
En el arte abstracto, todo obedece a la necesidad interior del artista que como  
creador, ha de expresar lo que le es propio, y que no es otra cosa que la  
manifestación de su personalidad. Además, como hijo de una época, el artista ha de  
expresar lo que también es propio de dicha época, dando paso así al elemento del  
estilo referido al lenguaje particular de un momento histórico dado. Por último el  
artista, como servidor del arte, ha de expresar lo que es propio del arte en general y  
así hacer surgir el elemento de lo artístico que pertenece a todos los hombres,  
pueblos y épocas.


El pensamiento de Kandinsky profundizó mucho en relación al fenómeno de la obra  
de arte y el papel del artista, quien para él, crea misteriosamente la verdadera obra  
de arte por vía mística. Ya separada de él, adquiere vida propia y se convierte en un  
ente independiente que respira de modo individual y que posee una vida material  
real.  Así, la obra de arte vive y actúa participando en la creación de la atmósfera  
espiritual del mundo.
 
El arte es el lenguaje que habla al alma de las cosas -decía Kandinsky-  y en el  
momento en que el alma humana viva una vida más intensa, el arte revivirá.  Por  
ello el artista tiene que ahondar en su propia alma, cuidándola y desarrollándola
para que su talento externo tenga algo que vestir y no sea, como el guante perdido  
de una mano desconocida o un simulacro de mano sin sentido y vacía.
 
El artista siempre ha de tener algo que decir, pues su deber no es dominar la forma  
sino adecuarla a un contenido. Asimismo, está obligado a trabajar intensamente, pues  
no puede ignorar que cualquiera de sus actos, sentimientos o pensamientos,  
constituyen la frágil, intocable, pero fuerte materia de sus obras, y que por ello no es  
tan libre en la vida como en el arte.
 
La belleza en el arte surge, no de los cánones expresados de una época, sino de la  
necesidad interior del artista por expresarse.  Es bello lo que brota de la necesidad  
anímica interior. Bello será lo que sea interiormente bello. Y como alguna vez  
escribiera Maeterlinck, uno de los pioneros y primeros compositores anímicos del  
arte moderno: No hay nada sobre la tierra que tienda con tanta fuerza a la belleza  
y se embellezca con mayor facilidad que el alma, por eso, muy pocas almas  
resisten en la tierra a un alma que se entregue a la belleza.
 
Wassily Kandinsky fue sin duda un gran pensador y una figura clave en la evolución  
del arte abstracto.  Fue uno delos primeros en practicarlo y en escribir sobre él.  En  
ambos campos su influencia ha sido definitiva y ampliamente difundida en todo el  
mundo.
 

                                                                                                                   Andrea Montiel

                                                                                     Texto para el programa de Televisa
                                                                                                        Sección: Contempo 1988
Andrea Montiel Rimoch
Andrea Montiel Rimoch
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