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SAUL KAMINERDESCUBRIMIENTO Y CONQUISTA












 
Como una necesidad vital de expresión y en búsqueda de la propia identidad, el pintor  
mexicano, Saúl Kaminer, inicia durante los años de adolescencia, sus primeros trabajos  
dentro del arte plástico.  Cuando Saúl comenzó a plasmar su expresividad sobre el lienzo,  
existía una necesidad de utilizar el material pictórico a través de texturas y formas  
violentas, las cuales fue transformando poco a poco hasta lograr que la pintura le  
otorgara un gozo muy especial al realizar sus cuadros.  En ese momento, el artista  
descubrió la sensualidad del color, a diferencia de sus primeras épocas que era más bien  
monocromo.  Actualmente, el colorido es uno de los elementos más importantes de la  
obra de Saúl Kaminer.

      La carrera de arquitectura que cursó en la UNAM fue su formación profesional, sin  
embargo, su inclinación por la pintura le dominó por completo.  Desde el año de 1973  
inició sus exposiciones tanto individuales como colectivas, y a partir de 1976 radicó en  
Paris.  En 1982 obtuvo una mención honorífica en el Salón Nacional de Artes Plásticas, y  
un año después, ganó el premio de investigación artística del Consejo Regional de "L'ile de  
France" en Francia.  Aquí obtuvo además una mención especial del Salón de Vitry en la  
galería municipal de Vitry-sur-Seine.

      En su proceso de búsqueda de identidad, Saúl Kaminer afirma que al pintar encontró  
un paralelismo entre el mundo judío y el mundo indígena mexicano, fundamentalmente  
porque ambas culturas y grupos minoritarios, sufrieron de una u otra manera un  
holocausto.  De esta idea parte Saúl al realizar sus últimos trabajos,  además, su  
formación dentro de la disciplina arquitectónica, también es una fuente de inspiración  
más para su expresión, no sólo pictórica, sino para la creación de sus originales trabajos  
en los cualesreúne varios mundos:  la pintura, la cerámica y la escultura.

      Esta combinación da como resultado interesantes objetos pictóricos, en los que refleja  
su necesidad de otorgar volumen a lo que es plano.  Con ellos maneja materiales diversos:  
cartones recortados y pintados al óleo, cestos tratados a la encáustica, o sus trabajos de  
escultura con acero recortado y coloreado con lacas y hoja de oro.

Y ¿por qué la serie de cuadros titulados "Descubrimiento y Conquista"?  Si los recorremos  
visualmente, podemos observar que en la pintura de Saúl existen gran cantidad de  
símbolos que nos hablan de los elementos que dan vida a la naturaleza: agua, fuego, aire  
y fundamentalmente tierra, la tierra que toma forma de mujer y se plasma con su color  
sobre la piel de los personajes.  Está presente además, su obsesión por la pareja, la cual se  
ha convertido, como él lo dice, en su descubrimiento y revelación pictórica.  Aunque la  
mujer ya era el centro de gravedad de su trabajo, la pareja le hace descubrir nuevos  
horizontes y nuevas composiciones donde el color se vuelve mucho más intenso y  
carnoso.  Además, el título responde a una especie de homenaje por los festejos del 500  
aniversario de la llegada de Hernán Cortez a México.

      La obra de Saúl Kaminer refleja la presencia indiscutible del tiempo, del dinamismo y  
movimiento, de lo que cambia y se transforma.  Refleja también la interacción de la  
pareja que en el encuentro, se descubre y fusiona.  De esta manera, las figuras de sus  
cuadros se confunden entre sí y conforman seres distintos, casi míticos, que parecen  
surgir de la tierra, fertilizados por la lluvia y caminando en búsqueda de sus propios  
orígenes.

      Y ¿qué trata de comunicar con su obra Saúl Kaminer?  La confluencia del pasado con  
el presente, la interacción de la modernidad con lo ancestral.  De hecho, todos los tiempos  
confluyen y conviven juntos, y toda herencia de lo ocurrido, en cualquier cultura, la  
enriquece en su actualidad.  Así surgen, la presencia de elementos y símbolos que aluden a  
una expresión prehispánica y otros más de nuestra vida moderna; elementos repetitivos  
como la flecha que simboliza penetración y que en sentido descendente, aluden a un  
atributo de poder divino, como sería el rayo punitivo, el rayo de luz o la lluvia fertilizante.   
De esta forma, los hombres que dios puede utilizar para ejecutar sus obras, son llamados,  
en el Antiguo Testamento, "Los hijos del carcaj".  Por otra parte, las flechas en sentido  
ascendente, simbolizan verticalidad, rectitud y desafió de las condiciones terrestres. Es  
constante también la presencia del agua y la lluvia, que universalmente es considerada  
como el símbolo de las influencias celestes recibidas por la tierra, o una semilla divina de  
la que se obtiene la fertilidad.

      Saúl Kaminer es un artista que pinta elementos que poseen múltiples significados. Aun  
así, podemos afirmar que el centro fundamental de su obra radica en los símbolos de  
fecundidad e intercambio, y en su inquietud de conocimiento a través del movimiento y la  
evolución constante que caracteriza esto que llamamos vida.




                                                                                                                   Andrea Montiel

                                                                       Revista FORO de la vida judía en el mundo
                                                                                      Agosto 1990 edición 17 vol. 2  No 5
Andrea Montiel Rimoch
Andrea Montiel Rimoch
Taller Tinta Libre
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