Designed by Domingo
Miguel Guzmán Peredo: Antología del erotismo

Debido al amor que le tengo a las palabras y el vicio por la lectura, me he empeñado en tener en mi biblioteca, además de los mejores diccionarios posibles, muchos libros, libros técnicos, libros de arte, libros viejos, libros raros. Entre estos últimos, encontré‚ uno que compré no ha mucho tiempo en la librería El Parnaso y que me llamó mucho la atención, especialmente por el título: "Enciclopedia de las cosas que nunca existieron" (de Michael Page y Robert Ingpen) y dado que me inclino por creer en la realidad de los sueños, quedó perfecto entre los libros preferidos de mi biblioteca. Al hojear sus páginas encontré una simpática descripción-definición de Eros, la cual consideré‚ de gran utilidad para comenzar a hablar del libro del Dr. Miguel Guzmán Peredo: "ANTOLOGIA DEL EROTISMO", que hoy aquí nos ha reunido. Y cito:

"EROS... El dios del Acercamiento, que inspira atracción entre hombres y mujeres para asegurar la continuidad de la vida. Lamentablemente, los Olímpicos encargaron esta importante tarea al más joven y travieso de los dioses. Le vendaron los ojos, le armaron con un arco y flechas con punta de plomo o de oro, y le enviaron a cumplir con su eterna misión. Las flechas de oro infligen las punzadas del amor a parejas compatibles, mientras que las flechas de plomo provocan la repulsión entre hombres y mujeres incompatibles. El paso de los siglos debía haber hecho más sabio a Eros, pero se convirtió en confidente de Venus Afrodita, que disfruta interfiriendo en los asuntos de amor y se recrea en la seducción de hombres y dioses. Incluso permite a Eros sentarse junto a su diván mientras ella se entrega al placer con alguno de sus amantes, como Hércules. Este ejemplo afrodisíaco pronto hizo de Eros el delincuente juvenil del Olimpo, que lanza sus flechas de oro maliciosamente y no con sabia reflexión. A menudo las clava en los corazones de hombres y mujeres que no concuerdan, mientras dispara flechas de plomo a parejas que podrían ser felices juntas. Y aún peor, es corriente que lance una flecha de oro al corazón de un amante y una flecha de plomo al de la persona amada, provocando toda la agonía del amor no correspondido. Probablemente, Eros ha causado más trastornos que ningún dios. Con demasiada frecuencia, su risita maliciosa se oye sobre las camas de los matrimonios"...

Sin embargo, la traviesa personalidad de Eros ha evolucionado de manera rotunda con el paso del tiempo, desde el período arcaico, hasta la época alejandrina y romana, pasando por el medioevo, el renacimiento, los movimientos así llamados románticos, modernistas, contemporáneos o futuristas. Lo que no ha cambiado es que la expresión erótica es una característica humana que desde siempre ha identificado el deseo de amar en el hombre. Georges Bataille, filósofo, ensayista, crítico, novelista y poeta francés que se distinguió por sus ideas durante los años 20s, fue quien analizó por vez primera el erotismo y fundó una clasificación de acuerdo con los grados de continuidad que se establecen entre aquellos que contraen el compromiso erótico. Tres fueron las formas fundamentales de erotismo que propuso: el erotismo de los cuerpos, el erotismo del corazón y el erotismo místico.

Al recorrer las páginas del libro de Guzmán Peredo, nos encontramos con un conjunto de narraciones verdaderamente deliciosas que reflejan estos diferentes tipos de erotismo, no siempre en su estado puro, pero sí entremezclados. Así, entre las líneas de algunos textos podemos sentir la relación carnal en su más sutil estado de pureza, como es el caso de la primera lección amorosa que recibe Dafnis antes de amar a Cloe; o esa sorprendente colección de versos de Ovidio que aleccionan, especialmente al hombre, respecto de las artes amatorias. "Amor es un niño cruel", dice, y nos hace transitar por sus conceptos de fidelidad-infidelidad, por las edades del amor, por las diversificaciones del gusto masculino en relación con las mujeres que se encuentra al paso, por las mañas y tretas con las cuales seducir, convencer, rendir y dominar a las féminas.

Muchos de los párrafos a lo largo de las páginas de esta antología refieren pasajes donde el engaño, el disimulo y el ingenio hacen salir del paso a los personajes. Especialmente en los cuentos de Giovanni Boccacio, se trasluce el placer compartido en secreto y aquel inigualable que surge de lo prohibido. Se reflejan también las moralejas que encaminan al buen comportamiento y al perdón en los engaños. En "Mis aventuras en Ancona" de Giacomo Casanova, sobresale la sensualidad de las acciones y de la imaginación de los sucesos, en "La patrona" de Guy de Maupassant, el encuentro de la piel joven y aquella de los años maduros, y en el "Cuento del Molinero" de Geoffrey Chaucer las bellas descripciones, casi alegóricas, de los personajes y la comicidad picaresca que se traduce en un erotismo humorístico.

Con todo, lo que más me sorprendió a lo largo del libro, no importando las diferencias entre los autores, ni en lo relacionado a sus lugares de origen ni a las épocas en que los textos se escribieron, fue el tratamiento descriptivo-literario del papel femenino, es decir de la mujer, incluso del único cuento escrito por una mujer: "La pecadora perdonada" de Margarita de Angulema . Y aquí viene no una deformación precisamente profesional en mi punto de vista sino, sexual, que no sexista.

Me pregunto: ¿por qué‚ desde tiempos inmemoriales la mujer fue vista como algo, y digo algo, a ser solicitado, perseguido, convertido en presa fácil, conquistado, mujer que a fuerza de dar vuelo a su sentir y a sus deseos, era vista como pecadora, astuta, aprovechada, adúltera, ligera, o en el mejor de los casos, por cierto muy escasos, inteligente y decisiva. Y esto lo podemos ver reflejado en afirmaciones múltiples como:

"cuida de no regalar nada a tu amiga antes de haberla poseído../ "la mujer rendirá las armas ante vuestra elocuencia../ "no hay mujer alguna que no encuentre medios para apropiarse el dinero de su afortunado amante../ "la mayor parte de las mujeres son pérfidas y es justo que caigan en la misma trampa que te han tendido.../ "las mujeres son muy pesadas, ¿qué hombre es capaz de aguantarlas por mucho tiempo? Valdría tanto vivir entre diablos que entre monjas... /"cuán astutas son las mujeres y cómo el hombre debe esperarlo todo de ellas...

Y no hubo que esperar mucho, las cosas realmente han cambiado. Si el Dr. Miguel Guzmán Peredo, a quien felicito por este libro de muy amena lectura, decide realizar un segundo tomo de narraciones eróticas de nuestro siglo, e incluyera la actual poesía erótica, nos haría ver los cambios. Sin lugar a dudas, aparecerían muchas autoras. Ahora la mujer canta al hombre, su erotismo antes mojigato, hoy está libre de prejuicios, se habla de situaciones psicológicas y encuentros emotivos al desnudo, se vive el deseo y la pasión hasta sus últimas consecuencias, y cada día se comprende más que los seres humanos cantaron sus sentimientos mucho tiempo antes de que fueran capaces de decir sus pensamientos. Se comprende también que el lenguaje es un resultado del amor y del afán de comunicación, en fin, un juego mágico a base de palabras que como dice Valéry: "conforman las hermosas cadenas donde se engancha el Dios en la carne extraviado"

Me inclino, junto con el Dr. Guzmán, a la difusión de las expresiones eróticas, a la práctica del erotismo que es vida, y a que Eros prosiga entrometiéndose entre nosotros, inspirando un lenguaje sensual, y lanzando flechas a hombres y mujeres, de preferencia con puntas de oro.

                                                                                                                     Andrea Montiel

                                                                                        (Palabras en la presentación del libro
                                                                                                en el Centro Cultural San Ángel,
                                                                                                                       21 de mayo, 1992)

Andrea Montiel Rimoch
Andrea Montiel Rimoch
Taller Tinta Libre
Biografías
Eventos
Colaboraciones
Page by Domingo