Designed by Domingo
Jorge Pellicer:  Artesanos del porvenir

Como Pablo Neruda escribe en su Oda al Libro (I): Libro, cuando te cierro/ abro la vida, así Jorge Pellicer con su libro ARTESANOS DEL PORVENIR nos abre la mirada a la vida de ese pequeño e inmenso sitio de nuestra tierra mexicana que es Santa Clara del Cobre.

A través de sus páginas este libro explora, habla y dialoga acerca de un grupo humano superficialmente conocido, o conocido sólo por los que amamos ese intenso trabajo de quienes piensan con las manos y logran confeccionar con ellas objetos diversos, esos maravillosos mediadores que no son otra cosa sino exponentes de la sociedad en la desnaturalización progresiva de ésta. Objetos, prolongación de actos humanos que a manera de utensilios y útiles, habitan el entorno y el universo de la vida cotidiana y son intermediarios de las relaciones entre los hombres, la sociedad y el mundo.

ARTESANOS DEL PORVENIR, nace para llenar un vacío de información y actualización evidentes, aclarar confusiones y romper barreras entre la falsa dicotomía artesano-artista que ya no deben ser permitidas, y proponer acciones inaplazables dentro del sistema educativo de nuestro país que reivindiquen y fundamenten un pleno respeto hacia los creadores colectivos. Y digo vacíos pues muchas publicaciones que datan de un poco más de diez años y nos hablan del Arte Popular Mexicano, especialmente de aquel realizado en cobre, poco exponen de lo que sucede en Santa Clara en lo relacionado a las técnicas que ahí se practican hoy en día, así como de la organización social y trabajo colectivo de sus habitantes.

Y es así, con pleno respeto, como Jorge Pellicer se acercó a la comunidad de Santa Clara del Cobre por allá de 1968, tiempo en el que conoce al escultor James Metcalf quien desde dos años antes radicaba entre los cobreros debido a su interés por encontrar una civilización que tuviera relación con el trabajo de los metales.

Después de incursionar en el cine y abandonarlo parcialmente, de estudiar derecho y sufrir una crisis de identidad al igual que muchos jóvenes contemporáneos de la década de los sesenta, surge en Jorge un impulso por visitar Santa Clara del Cobre donde encuentra una puerta a algo nuevo que le permite vislumbrar la importancia que la gente del campo tiene para el desarrollo de un país. Durante cuatro meses convive, se integra y realiza trabajos conjuntos con los artesanos. Organiza un taller, una especie de cooperativa con los jóvenes a través de quienes aprende a trabajar con sus propias manos el marreo, el extendido y la fundición del cobre. En esos años no existían los martillos neumáticos y el marreo era una labor colectiva. La experiencia es muy intensa y su inquietud por proseguir el camino en esta dirección se intensifica. Más tarde se integra al programa gubernamental 'Micropolos de Desarrollo' de Conasupo, a través del cual experimenta con más fuerza la organización de la comunidad dirigida al trabajo artesanal. Vive un tiempo en Oaxaca y después, en 1975, parte rumbo a Europa donde radica en París durante siete años.

La realidad europea, distinta a la nuestra y totalmente individualizada, como Jorge opina con sus propias palabras:

...me sirvió para pensar de lejos mi país, pero nunca se apagó mi inquietud por regresar a México, vivir en un pueblo y conocer la vida colectiva. El concepto de individuo es algo creado por la cultura occidental y al hacer un análisis de la realidad de nuestro planeta, la mayoría de sus habitantes han vivido, más que en una organización individual, de manera colectiva, por ello siempre he creído que la solución al problema humano está encaminada precisamente en dirección de lo colectivo.


Con el deseo de vivir en la colectividad más que consigo mismo, Jorge Pellicer regresa a México y reside en San Cristóbal de las Casas, después en San Pedro Chenaló pueblo enclavado en las montañas de Chiapas. Aquí se da cuenta que el Instituto Nacional Indigenista poseía una actitud anquilosada, envejecida y populista hacia las comunidades indígenas y era imprescindible retomar la ideas de las misiones culturales que algún día tuvieron los primeros indigenistas: un contacto estrecho de convivencia profundamente humana y un trabajo en común entre la población y líderes externos con formación artística, profesional o técnica, con el fin de dirigir y preparar conjuntamente multitud de soluciones a las problemáticas locales. Santa Clara del Cobre es un fenómeno único que unió a dos artistas, dos escultores como James Metcalf y Ana Pellicer con los artesanos que hoy en día demuestran que el camino es perfectamente factible para crear un universo totalmente distinto en la vida de un pueblo.

Después de la experiencia chiapaneca, Jorge Pellicer regresa a vivir a Santa Clara del Cobre y decide escribir su libro, un libro no surgido de la soledad, sino vivido y discutido durante casi un año con James Metcalf, pozo de sabiduría de todo lo que es necesario saber sobre los metales, y Ana Pellicer su hermana, que como escribe Miguel Ángel Melchor Maldonado en la cuarta de forros, es muestra de la actividad fecunda y el trabajo educativo de una escultora, a quien los purépechas amamos tanto porque siempre está llena de asombros, porque vive con nosotros y con la novedad de su propio hallazgo, porque es semejante a las plantas evocativas y renace el 21 de marzo gigantesca, iracunda, inconmensurable, terrible en el Cumburinda.

Un libro que contiene en sus párrafos la magia de un profundo trabajo de investigación bibliográfica, a través de los cuales los lectores no podemos sino sorprendernos. Un libro que refleja multitud de experiencias con la comunidad, entrevistas con los artesanos y convivencia con la mayoría de ellos. Un libro donde Jorge vierte su ideología y su evidente interés personal por la incomprendida relación entre el artista y el artesano. Un libro donde se deja claro que el aspecto creativo no está en las formas en que se utilizan las herramientas, sino en la creación misma de los útiles, pues de ellos dependen las formas que después podrán ser dadas a los metales. Un libro que defiende la conciencia colectiva como algo que va más allá de la suma de las conciencias individuales, pero que tampoco significa un ente abstracto, sino una relación de vínculos, de herencias e influencias definitivas del entorno, puesto que se es mucho menos individuo en una colectividad indígena que en los grupos sociales conformados de manera abiertamente individualista.

En una comunidad indígena, la vida y los objetivos se encuentran inmersos en lo colectivo, sus miembros se sienten con absoluta libertad social para utilizar como algo natural a los individuos que a ellos se integran. Este es el caso de asimilación de James Metcalf y Ana Pellicer a la vida cotidiana de la comunidad de Santa Clara del Cobre, en donde incluso todo lo creado resulta ser inventiva propia, la de todos, aún habiéndolo aprendido y aprehendido de fuentes externas. Pero únicamente líderes con un perfil humano como el de ellos, desprovisto de egoísmo y con la curiosidad y el afán de querer entender e integrarse a costumbres, tradiciones y comportamientos distintos, hizo posible una experiencia colectiva exitosa de esta naturaleza.

Es así como ARTESANOS DEL PORVENIR logra páginas en las cuales se vislumbra, sin lugar a dudas, que las utopías como aquella de Marcel Duchamp quien afirmaba que 'el arte puede llegar a pertenecerle al pueblo', podrían convertirse en realidades. Y aunque las utopías son proyectos o ficciones ideales de imposible realización, no impiden esa actitud profundamente humana y respetuosa como la de James Metcalf, Ana Pellicer y Jorge Pellicer en donde, un amor desesperado y necio persiste hasta que algo es convertido en una realidad palpable como lo es hoy en día la comunidad de artesanos artistas de Santa Clara del Cobre.

Esa realidad como Jorge afirma: en la que es imprescindible defender las raíces de nuestra tierra y la creatividad de esa parte indígena que todos tenemos y que no debemos esconder, sino trabajar para reproducirla y hacerla vivir a todo lo largo de nuestro país.

                                                                                                                     Andrea Montiel


                                                                                        (Palabras en la presentación del libro
                                                                           en La Alianza Francesa, 10 de octubre, 1995)
Andrea Montiel Rimoch
Andrea Montiel Rimoch
Taller Tinta Libre
Biografías
Eventos
Colaboraciones
Page by Domingo