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                                    ISRAEL Y EL MUNDO DE SU PALABRA

                                                               TEXTOS DE ANDREA MONTIEL
                                                para la Revista FORO de la vida judía en el mundo
                                                                                        2008



1. La prosa y la poesía israelí

2. Eliézer Ben Yehudá y el renacimiento de una lengua: “Hebreo en el hogar”

3. Yosef Jaim Brenner y Shmuel Yosef Agnón padres de la literatura hebrea moderna

4. Jaim Najmán Bialik, poeta innovador de la lengua hebrea

5. Shaúl Tchernichovsky  la transición de la antigua poesía judía al género moderno.

6. Voces de cinco poetas israelíes contemporáneas,




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                                                     ISRAEL Y EL MUNDO DE SU PALABRA
                                               La prosa y la poesía israelí

                                                                        El júbilo verdadero sólo se adquiere a costa de un dolor vencido.
                                                                                                                                                     Benjamín Jarnés

… Y con gran júbilo en este año 2008 festejamos los sesenta años del Estado de Israel, uno de los países  
más jóvenes del mundo. Su devenir, entre una historia milenaria y su actual existencia plena de  
intensidad y creatividad, prosigue en búsqueda de la paz necesaria para liberar las incontables  
potencialidades que posee.   Como muchos campos de la vida social, su cultura está íntimamente ligada a  
la historia del judaísmo y del pueblo judío, y su población, de orígenes muy diversos, ha creado una  
sociedad de gran riqueza en cuanto a su actividad artística.
Una nación en desarrollo erigida sobre un antiguo acervo y en medio de complejas relaciones sociales  
como lo es Israel, se convirtió en fuente de inspiración para los escritores y poetas.  Los cambios rápidos e  
intempestivos ocurridos en el período de los pioneros, la lucha por la independencia, la construcción del  
país, las guerras y masivas inmigraciones de todas partes del mundo, significaron nuevas épocas, y cada  
cambio social trajo consigo desafíos que crearon una dinámica de constante inquietud.   Estos cambios en  
sí mismos, y todos en forma combinada, han provisto materiales para la creación literaria.
La prosa y la poesía israelí constantemente extraen motivos e imágenes del caudal de expresiones de la  
Biblia, de fuentes judías como el Mishná, el Talmud, la Cábala, de las tradiciones creativas del pueblo  
judío en la diáspora, y del léxico y ritmo del idioma cotidiano.  Aunque el hebreo dejó de ser hablado  
alrededor del año 200 EC, es el idioma de Israel, y continuó empleándose por los judíos a lo largo de las  
generaciones como el “lenguaje sagrado” en la liturgia, la filosofía y la literatura.  A fines del siglo XIX  
emergió como una moderna expresión cultural, y se convirtió en factor vital en el movimiento de  
renacimiento nacional que culminó en el sionismo político. La administración del Mandato Británico  
reconoció el hebreo como idioma oficial del país, a la par del inglés y el árabe, y su uso fue adoptado por las  
instituciones judías y sus redes educativas.  La prensa y literatura hebreas florecieron con nuevas  
generaciones de autores y lectores, y hoy en día es un idioma  vívido, rico y vibrante. De unas 8.000  
palabras en los tiempos bíblicos, el vocabulario hebreo se amplió a 120.000 o más vocablos y su desarrollo  
lingüístico formal actualmente es guiado por la Academia de la Lengua Hebrea establecida en 1953.   La  
historia de las letras israelíes y de los escritores en prosa, poesía y teatro, es producto del renacimiento  
del hebreo como lengua hablada en los tiempos modernos.  Cada año, cientos de nuevos libros se publican  
y muchos de ellos son obras originales escritas en hebreo.
Eliezer Ben-Yehudá (1858-1922) fue quien inició el impulso para el renacimiento del hebreo como un  
idioma hablado.  Después de inmigrar a la Tierra de Israel en 1881, se convirtió en un pionero del uso de  
la lengua hebrea en el hogar y en la escuela.  Acuñó miles de palabras nuevas, estableció dos periódicos en  
hebreo,      co-inició el Comité de Idioma Hebreo en 1890, y compiló varios de los 17 volúmenes del  
Diccionario Completo de Hebreo Antiguo y Moderno, que inició en 1910, y fue concluido por su segunda  
esposa y su hijo en 1959.

En un comienzo, la prosa hebrea moderna de Israel fue escrita por autores inmigrantes.  Sus raíces se  
encontraban en el mundo y las tradiciones de la judeidad de Europa Oriental, y sus obras versaban  
principalmente sobre los creativos logros en la Tierra de Israel, a la que llegaron “para construir y  
formarse”.  Yosef Jaim Brenner (1881-1921) y Shmuel Yosef Agnón (1888-1970), fueron quienes  
impulsaron la prosa hebrea en el siglo XX, y son considerados por muchos, como los padres de la  
literatura hebrea moderna.

La poesía se ha escrito sin interrupción desde los tiempos bíblicos hasta el presente.  Del pasado ha  
incorporado temas religiosos y nacionales, además de experiencias personales que son predominantes en  
este género hoy en día.  Durante el Iluminismo Judío en Europa (1781-1881), cuando se pugnaba por la  
completa ciudadanía y una secularización de la vida judía, y desde fines del siglo XIX, momento en que  
empezaba a cobrar impulso el sionismo que llamaba a la restauración de la vida nacional judía en la Tierra  
de Israel, se desarrolló la ruptura con la expresión poética hebrea tradicional. Los principales poetas que  
emergieron de este período e inmigraron a la Tierra de Israel en los comienzos del siglo XX, fueron Jaim  
Najmán Bialik (1873-1934) y Shaúl Tchernichovsky (1875-1943).
Para familiarizar a los lectores y editores extranjeros con la literatura hebrea contemporánea, en 1962 se  
estableció el Instituto para la Traducción de Literatura Hebrea.  Bajo sus auspicios, cientos de obras de  
ficción, poesía, drama y literatura infantil han sido publicadas en alrededor de 40 idiomas, desde el  
alemán y el galés, hasta el hindi y el chino. En el caso de la literatura infantil, se incluyen textos originales  
y traducciones de clásicos en muchos idiomas, además de una variedad de temas y estilos de prosa, que  
reflejan la tendencia mundial hacia el enfoque más directo del lenguaje y un contenido intelectual  
específico dirigido a los niños. Los proyectos del Instituto varían, desde la preparación de antologías, hasta  
la organización de conferencias de traductores y la participación en ferias internacionales del libro. El  
Instituto publica la revista bianual Modern Hebrew Literature en inglés, y su base de datos  
computarizada, así como las bibliografías anuales de literatura hebrea traducida, proporcionan amplia  
información a investigadores de todo el mundo.

                                                                                                                            Andrea Montiel /enero 2008

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                                                        ISRAEL Y EL MUNDO DE SU PALABRA
                            Eliézer Ben Yehudá y el renacimiento de una lengua:
                                                          “Hebreo en el hogar”


                                        Lance sus sueños al espacio como un cometa, y no sabe lo que le traerán de vuelta.
                                                                    Una nueva vida, un nuevo amigo, un nuevo amor, un país nuevo.
                                                                                                                                                                 Anaïs Nin

El renacimiento de la lengua hebrea es uno de los acontecimientos socio-lingüísticos más sobresalientes de  
los tiempos modernos.  De forma inminente se debe a un sueño esperando convertirse en realidad y sin  
duda a la ardua labor de Eliézer Ben Yehudá.  Este hombre singular, nació en la aldea lituana de Luzhky el  
7 de enero de 1858, y al igual que todos los niños judíos de ese tiempo y lugar, comenzó a estudiar hebreo  
a muy temprana edad como parte de una educación religiosa. Sobresalió en sus estudios y por último fue  
enviado a una yeshivá con la idea de que se convertiría en rabino. Sin embargo, se interesó por el mundo  
secular, abandonó la yeshivá e ingresó en un gimnasio ruso, completando sus estudios como alumno  
externo en 1877.
En ese año, Rusia proclamó la guerra al Imperio Otomano para ayudar a los búlgaros a recuperar su  
independencia de los turcos. Además, durante el siglo XIX, varias naciones europeas como Grecia e Italia,  
habían revivido de esa manera.  Ben Yehudá se vio cautivado por la idea de restauración de los derechos a  
los búlgaros en su suelo nacional, y profundamente influido por estos renacimientos, y concluyó, que el  
concepto europeo de integridad nacional debería aplicarse también a su pueblo. Si los búlgaros, que no  
eran un pueblo clásico antiguo, podían exigir y obtener un estado propio, también los judíos merecían lo  
mismo.
A pesar de que Eretz Israel contaba con pocos judíos en el siglo XIX y el hebreo era sólo una lengua  
escrita, no hablada, estaba convencido de que obstáculos como estos no eran insuperables. Los judíos  
debían retornar a su tierra histórica y comenzar a hablar de nuevo su lengua.  Ben Yehudá decidió que se  
trasladaría a Palestina para iniciar esta labor y partió de Rusia en 1878.   Antes de arribar a Eretz Israel,  
se detuvo en París para estudiar medicina con el propósito de ayudar en el futuro a la comunidad judía de  
su tierra.   Sin embargo, lo atacó una tuberculosis que le impidió continuar sus estudios.  Sin dudarlo,  
partió hacia su tierra añorada arribando en 1881 con el sueño de lograr el renacimiento de la lengua  
hebrea.    Ben Yehudá se asentó en Jerusalén y de inmediato adoptó varios planes de acción,  
principalmente aquellos con un triple alcance: el "Hebreo en el hogar", "Hebreo en la escuela" y "Palabras,  
palabras, palabras".
En lo relacionado al "Hebreo en el hogar", Ben Yehudá había decidido hablar sólo en hebreo con todo judío  
a quien encontrara.  Ya antes de llegar a la entonces Palestina, había comprobado, con algunos de sus  
amigos y conocidos, que era posible conversar sin tropiezos con esta lengua.  Aquella experiencia le  
proporcionó la seguridad de que el hebreo tenía que ser la única lengua que hablaría al llegar a la Tierra  
de Israel.  Todo resultó como él esperaba, a excepción de la falta de vocablos para abordar ciertos temas.   
En sus escritos describe con gran entusiasmo las primeras conversaciones en hebreo cuando, junto con su  
esposa, desembarcó en Jaffo y habló con un cambista de dinero, un posadero y un carromatero, todos  
judíos. Aquí había encontrado gente simple que hablaba hebreo, quizá con errores pero con fluidez y  
naturalidad.
Ben Yehudá deseaba que los judíos en Eretz Israel hablaran exclusivamente en hebreo y en 1882, cuando  
nació su primer hijo, su esposa tuvo que prometerle que el recién nacido sería el primer niño de habla  
exclusivamente hebrea en la historia moderna. Simbólicamente, este acontecimiento fue muy importante  
para el futuro renacimiento de la lengua hebrea, ya  que en la casa de Ben Yehudá, tanto los padres como  
los visitantes, tendrían que hablar y conversar en forma natural sobre los asuntos más cotidianos sólo en  
hebreo.  Así, cuando su hijo comenzara a hablar por sí mismo, se tendría una vívida demostración de que  
el renacimiento de la lengua era realmente factible. Como escribió en la introducción a su diccionario:   Si  
una lengua que dejó de ser hablada y nada quedó de ella puede volver a ser la lengua hablada de un  
individuo en todas las necesidades de su vida, ya no cabe poner en tela de juicio que puede convertirse  
en la lengua hablada de una comunidad.
Y eso fue lo que ocurrió, su hijo de nombre Itamar Ben Aví describe en su autobiografía, algunas de las  
drásticas precauciones adoptadas por su padre para asegurar que él escuchara y luego hablara sólo el  
hebreo. Cuando llegaban a la casa visitantes que no sabían hebreo, Ben Yehudá lo enviaba a la cama para  
que no oyera lenguas extranjeras.  El niño comenzó a hablar a la relativamente tardía edad de cuatro  
años.  Día a día se acentuaba la necesidad de buscar palabras hebreas apropiadas para denominar las  
cosas mundanas de la vida cotidiana. Por ello, Ben Yehudá acuñó nuevos vocablos hebreos para objetos  
como muñeco, helado, jalea, tortilla, pañuelo, toalla, bicicleta y cientos más. A medida que el niño crecía,  
crecía el hebreo, tanto en léxico, como en naturalidad.  Ben Yehudá y su familia de habla hebrea se  
transformaron en una leyenda viva, en la encarnación del renacimiento de una lengua por la que todos  
debían luchar.
En próximos números de Foro, se hablará del los planes de acción de Ben Yehudá:  “Hebreo en la escuela”  
y “Palabras, palabras, palabras”.
Los datos de este artículo fueron tomados del escrito original de JACK FELLMAN quien nació en los Estados Unidos  
en 1945, estudió lingüística, semántica y estudios del Medio Oriente en Harvard y obtuvo su doctorado en 1971. Llegó  
a Israel en 1968 y es docente titular del Departamento de Hebreo y Lenguas Semíticas en la Universidad de Bar-Ilán.   
Traducción: Bar Kojba Málaj

                                                                                                                       Andrea Montiel /febrero 2008


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                                                        ISRAEL Y EL MUNDO DE SU PALABRA
                                                    Yosef Jaim Brenner y Shmuel Yosef Agnón
                                                      padres de la literatura hebrea moderna

Yosef Jaim Brenner (1881-1921) nació en Ucrania y estudió en una ieshivá.  Después de viajar por  
Varsovia, Bialistok y Londres se instaló en Eretz Israel. Sus primeros escritos, en los que abordó los  
problemas sociales y nacionales del pueblo judío, aparecieron en periódicos. Trabajó como profesor en el  
Hertzlia Gimnasium y fue uno de los fundadores de la Histadrut, la Confederación General de  
Trabajadores Judíos.  En 1920, tuvo una activa militancia en la construcción del estado y murió asesinado  
un año después en los violentos disturbios en Jaffa.
En su obra se observa el desgarramiento entre el individualismo, la suprema libertad y la identidad  
nacional y social. Su principal novela es Shjol vekishalón (Duelo y fracaso), fue publicada en capítulos,  
entre 1914 y 1919, en los diarios Haajdut y Hapoel Hatzair.  Después apareció en formato libro. La lengua  
que utiliza es coloquial, salpicada de expresiones en idish, anglicismos, arabismos, germanismos y  
palabras en ruso. Escribió también crítica literaria, ensayos y tradujo obras de Dostoievski y Tolstoi.
Brenner, entre la esperanza y la desesperación, en conflicto con sus dudas respecto a las dificultades de la  
empresa sionista en la Tierra de Israel, y a la baja calidad espiritual de ciertos sectores dentro del ishuv,  
veía defectos en todo, y temía futuros acontecimientos respecto al encuentro entre las poblaciones judía y  
árabe de la región.   En su esfuerzo por captar la realidad, prefirió las formas de hebreo coloquial rabínicas  
y medievales, creando nuevas expresiones idiomáticas y empleando una dramática sintaxis para otorgar  
el efecto de un discurso vivo. Un elemento central en las obras de Brenner es, tanto su identificación con  
la lucha física de los pioneros por asirse a una tierra árida y dura, muy diferente de los países europeos en  
los que habían nacido, como la lucha por delinear la identidad del judío en la Tierra de Israel.
Shmuel Yosef Agnon (1888-1970), nació en Galitzia, Polonia, dentro del Imperio Austro-
húngaro donde su padre era rabino.  No recibió educación formal, pero de su padre aprendió el Haggadah  
y de su madre literatura alemana. Cuando tenía ocho años comenzó a escribir en hebreo y idish, y a la  
edad de quince años publicó su primer poema en idish. En los años siguientes escribió 70 poemas en esos  
idiomas, y cumplida su mayoría de edad, decide instalarse en Palestina atraído por el ideal sionista.  Vivió  
en Jaffa y adoptó una manera de vida secular. Poco tiempo después, regresó a la tradición judía y siguió  
siendo un judío observante para el resto de su vida.
Agnón empleaba las formas más modernas del idioma hebreo en sus obras. Su familiaridad con la  
tradición judía, junto con la influencia de la literatura europea del siglo XIX y comienzos del siglo XX, creó  
un cuerpo de ficción que trata de las principales preocupaciones espirituales del momento, la  
desintegración de las formas de vida tradicionales, la pérdida de la fe y la subsecuente pérdida de la  
identidad. Como judío ortodoxo y escritor de intuición y visión psicológica, expresó su afinidad con los  
sombríos e irracionales aspectos de la psiquis humana, y una identificación con las incertidumbres  
internas del judío creyente y el no creyente. La realidad que pinta Agnón en muchas de sus obras, se  
convierte en un ambiente trágico, a veces grotesco, con una influencia de la guerra y el Holocausto.   
Además, el mundo de los judíos religiosos se revela con todas sus pasiones y tensiones. Los trabajos  
completos de Joseph Agnon fueron editados el año 1964 en Jerusalén y contienen ocho volúmenes:
1. Haknassat Kalla (La dote de la viuda)
2. Elou va-élou (Estos y aquella)
3. Kappot Al-Hamanoul (Sobre el umbral)
4. Oréah nata laloun (El anfitrión de la noche)
5. Tmol silshom (Esto paso ayer)
6. Samouk veniré (Cerca y visible)
7. Anuncio héna (Hasta aquí)
8. Haésh vehaétsim (El fuego y la madera)
Fue el más fértil entre los novelistas hebreos, escritores de cuento y antologistas de Israel.  En  
1935 fue el primer ganador del premio Bialik, el galardón literario más prestigioso del país, y en 1966 fue  
premiado con el Nobel de Literatura, convirtiéndose así en el primer israelí en recibir este premio.  Hoy  
en día es considerado como uno de los más representativos escritores de la literatura hebrea moderna.
Con el fin de probar algo de su pensamiento, aquí se reproducen sus palabras de un fragmento de  
su obra:   Una simple historia:
"Por un momento ella se quedó en la cama pensando en su madre, quien, aunque enferma toda  
su vida y apenas capaz de ganarse la vida, nunca les pidió a sus primos nada. Si uno de sus vecinos le  
decía, -Tú tienes parientes ricos, porque no les dejas saber que existes-, ella les contestaba con una  
sonrisa, -¿Sabes qué es lo mejor de los parientes ricos? Que tú no tienes que mantenerlos."
                                                                                                                          Andrea Montiel /marzo 2008

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                                                        ISRAEL Y EL MUNDO DE SU PALABRA
                                                                          Jaim Najmán Bialik
                                                          poeta innovador de la lengua hebrea

Los principales poetas inmigrantes que emergieron cuando empezaba a cobrar impulso el movimiento  
sionista que llamaba a la restauración de la vida nacional judía en la Tierra de Israel, fueron Jaim Najmán  
Bialik y Shaúl Tchernichovsky.
Jaim Najmán Bialik, es considerado el poeta nacional de Israel, así como el más influyente escritor en  
el renacimiento de la lengua hebrea. Nació el  30 de diciembre de 1873 en Rady,  pequeña aldea  de   
Wolhynia en Rusia. A los seis años, su  familia se estableció  en Zitomir y  su padre abrió una taberna  
junto al  camino de la localidad. Como carecía de experiencia comercial, le fue imposible  mantener  a su  
esposa y a sus siete hijos, y para mayor desgracia, murió joven dejando a su familia en la miseria.  Con la  
muerte de su padre, el joven Bialik fue llevado a la casa de su abuelo paterno en las afueras de Zitomir.   
Su abuelo, que vivía una vida  del todo consagrada a  las prácticas piadosas,  proporcionó a su nieto una  
densa formación espiritual. En esta casa, Bialik  halló numerosos libros  sobre temas cabalísticos, jasídicos,  
y también sobre filosofía  judaica de acreditados autores como: Maimónides, Yehudá Haleví, Yosef Albo,  
además de otros que leía a escondidas. Estas lecturas  nutrieron y contrarrestaron la influencia jasídica  
que obtuvo durante su temprana juventud.  La lectura de literatura no judía, y de libros del iluminismo  
judío como Haskalá,  provocó en él  luchas  internas que revelaron sus ansias de abandonar Zitomir e ir  
en busca de nuevos espacios.  Por aquellos tiempos, Bialik descubrió a  Ajad Haam, gran escritor hebreo  
contemporáneo, por quien siempre sintió una verdadera admiración.   En 1891, en el periódico Ha Pardes  
de la ciudad de Odesa, se publica su primer poema El Hatzipor (A un pájaro). Fue  dentro de este círculo  
literario donde el poeta afirmó su vocación literaria.  Bialik regresó a la casa de su abuelo y  en  1893  
contrajo  matrimonio.  Ayudado por su suegro se dedicó al comercio de madera.  Finalmente, su vocación  
pudo más, y en 1897 consiguió trabajo como maestro de hebreo y publicó varios poemas, entre ellos, Im  
iesh et nafshejá ladaat, (Si tu alma quisiera saber)  y Ha matmid, poema en el cual  no puede comprender  
el despilfarro feroz de tantas energías. Su enfoque había variado, ya no aceptaba pasivamente la  
educación tradicional de la escuela sinagogal, y deseaba encontrar un camino de integración entre el antes  
y el ahora.  En 1900 regresó a Odesa, la ciudad de las luces, donde permaneció por más de veinte años, y  
movido por un agradable recuerdo, fundó la editorial Moriah.  Un año después apareció su primer libro de  
poemas y fue aclamado como el poeta de la resurrección nacional.  Los pogroms sucedidos en Kishinev  
inspiraron sus dos poemas, Al Hashjitá  (Sobre la matanza) y Beir Ha  hareiga  (En la ciudad asesinada).   
Ayudado por su amigo Máximo Gorki, logró obtener pasaportes en Moscú y abandonar la Unión  
Soviética.  Se dirigió a Berlín  donde fundó la editorial Dvir, y finalmente se trasladó a Israel en 1924  
estableciéndose en Tel Aviv.  Bialik  tradujo, entre otras cosas, El Quijote, de Miguel de Cervantes  
Saavedra, Guillermo Tell, de Schiller y El Dibbuk, de Ansky. Además escribió poemas para niños, compiló  
y editó junto a Ravnitzky un libro de leyendas talmúdicas de midrashim y agadot,  denominado Sefer  
Ha-agadá.  Además de ser miembro de la comisión de la lengua hebrea,  participó de  la asociación de  
escritores escribiendo poemas nacionales, y en idish, poemas sobre la naturaleza.  Después de una ardua  
tarea como editor, escritor y poeta, falleció en Viena  el 21 de julio de 1934.   Fue sepultado en Tel Aviv   
junto a los restos de los sionistas Ajad Haam y Max Nordau.
Las obras de Bialik reflejan su absoluto compromiso con el renacimiento nacional judío. Incluyen tanto  
largos poemas épicos que retoman capítulos de la historia judía, como poesía lírica pura que versa sobre el  
amor y la naturaleza.  Bialik, forjó un nuevo idioma poético libre de la enorme influencia bíblica de sus  
predecesores, sin embargo, mantuvo la estructura clásica y la claridad de expresión por medio de una  
fraseología estudiada y rica pero totalmente contemporánea.  Sus poemas han sido memorizados por  
generaciones de escolares israelíes. Reproducimos aquí, una de sus poesías más famosas escrita después  
del pogromo de Kishinev:







En la ciudad asesinada
Levántate y ve a la ciudad asesinada
y con tus propios ojos verás, y con tus manos sentirás
en las cercas y sobre los árboles y en los muros
la sangre seca y los cerebros duros de los muertos...
                                                                                                                            Andrea Montiel /abril 2008



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                                                         ISRAEL Y EL MUNDO DE SU PALABRA
                                                                         Shaúl Tchernichovsky:
                                  la transición de la antigua poesía judía al género moderno.

                                                                                        Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla.
Confucio
Junto con Jaim Najman Bialik, Shaúl Tchernichovsky  representa la transición de la antigua poesía judía al  
género moderno.  Sus escritos incluyen poesía lírica, épica dramática, baladas y alegorías, a través de las  
cuales buscó rectificar el mundo del judío, inyectando un espíritu de orgullo y dignidad personal, así como  
una elevada conciencia de la naturaleza y la belleza. Su sentido del lenguaje, que incluye una afinidad por  
el hebreo rabínico, era diferente del idioma de Bialik, que integraba la influencia bíblica con la emergente  
forma coloquial.
Tchernichovsky (1875-1943), estudió en Odesa y se recibió de médico en 1907. Vivió en Rusia hasta 1921  
y en Alemania hasta 1931, año durante el cual emigró a Palestina.  Es considerado como un gran lingüista  
y uno de los más destacados traductores de la literatura clásica al idioma hebreo.  Escribió también una  
obra de teatro: Bar Kojva. Su poesía es un canto a la vida, y como judío se consideró ciudadano del  
mundo.
En este espacio, transcribo algunos de sus poemas traducidos por Arie Comey, Miembro de la  
Academia de la Lengua de Chile, a quien tuve el honor de conocer hace muchos años en Jerusalén, cuando  
recibí una beca del CONACYT con el fin de llevar a cabo estudios sobre el desarrollo de nuevas ciudades a  
todo lo largo de Israel.
TRES VERDADES
Tres verdades hay en el mundo,
cada una con su aureola:
La verdad del heroísmo,
la verdad de la fuerza
y la verdadera - la de la belleza.
Cada generación elige entre ellas
mientras late su corazón y es fuerte su espíritu.
Las generaciones pasan y cada una espera a la siguiente.

Tres verdades hay en el mundo
y cada una con su brillo:
La verdad particular,
la verdad general
y la verdad del hombre - verdad absoluta.
Cada nación elige su verdad,
la adapta y reestructura hasta su disolución.
¿y cuál es la nación que se regocija?

Tres verdades hay en el mundo
y cada una con su esplendor:
La verdad particular - verdad de la fuerza,
la verdad de la ley - verdad general
y la verdad de la belleza - que es absoluta.
La verdad particular - verdad de la maldad,
la verdad general - maldición, por la que eres juzgado
y la verdad de la belleza que asciende a lo alto.

DICEN: HAY UNA TIERRA...
Dicen: hay una tierra,
llena, llena de sol...
¿Dónde está la tierra?
¿Dónde está ese sol?

Dicen: hay una tierra
sobre siete pilares.
y siete estrellas brotan
sobre cada colina.

Tierra es, donde se cumplen
las esperanzas que el hombre soñó.
¿Dónde está esa tierra?
¿Dónde esas colinas?

Todo aquél que a ella llega
es recibido como un hermano,
se le desea buena suerte
y todo es claro y agradable.

¿Dónde están esa tierra
y las estrellas sobre las colinas?
¿Quién nos mostrará el camino
y por su senda nos guiará?

Ya hemos cruzado los
desiertos y los mares,
ya hemos caminado bastante
y se nos acaban las fuerzas.

¿Cómo fuimos a equivocarnos?  
¡Aún no nos dejan en paz!
Esa tierra tan llena de sol
no la hemos podido hallar.
Quizá ya no existe:
¡Se apagó su resplandor!
Dios para nosotros
nada ordenó...

EL HOMBRE NO ES SINO.....
(fragmento)
El hombre no es sino un pedazo de tierra,
no es sino la imagen del paisaje de su patria.
Es sólo lo que recogió su oído todavía tierno,
es sólo lo que captaron sus ojos antes de cansarse de mirar,
es todo lo que tocó un niño perplejo en los senderos
de rocío y que tropezó con todo terrón o montón de tierra
mientras que en lo más profundo de su interior y sin saber
construyó un altar sobre el cual inmola todos los días
a la reina de los cielos, a las estrellas y al zodíaco.
y con el tiempo, en su lucha por la subsistencia
en el libro en que se describe su vida
descubre la explicación de los sucesos en cada señal
y los presagios, uno a uno, del porvenir
y que fueron grabados en él desde el comienzo.
El hombre no es sino la imagen del paisaje de su patria.

                                                                                  Andrea Montiel /mayo 2008


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                                                         ISRAEL Y EL MUNDO DE SU PALABRA
                                               Voces de cinco poetas israelíes contemporáneas,

Gracias a mi amigo el poeta argentino Daniel Chirom, y a su Revista Ilustrada de  
Poesía el jabalí, conocí ejemplos de una poesía sorprendentemente distinta, la cual fue compilada por  
el ensayista Gerardo Lewin, nacido en Buenos Aires en 1955 y con estudios de posgrado en la  
Universidad de Tel-Aviv. Cinco voces de cinco poetas israelíes contemporáneas, cuyas  
expresiones, van más allá del paisaje en el que se sucede la guerra, el conflicto con el pueblo palestino y  
el horror cotidiano. Sus plumas se atreven a escribir poemas agresivamente eróticos, o bien. a expresarse  
a través de preguntas esenciales acerca del significado de la existencia. A continuación se exponen  
algunos datos biográficos de estas escritoras, y breves fragmentos de sus poemas.
AGI MISHOL Nació en Hungría en 1947 y proviene de sobrevivientes del Holocausto. Doctorada  
en Literatura Hebrea. Su primer libro de poesía apareció en 1972.  Co-ganadora de la primera edición del  
premio de poesía Iehuda Amichai en 2002, y previamente de los premios Fundación Tel Aviv y Prime  
Minister’s Price. Forma parte del consejo editorial de la revista de poesía Helicon.  Sus libros publicados:  
Nanny y Nosotros Dos (1972); El Arañazo del Gato (1978); Gallop (1980); Agenda de Labranza (1986); El  
Fax de la Alondra (1991); La Planicie Interior (1995); El Cuaderno de los Sueños (2001).
La joven mártir
Sólo tienes veinte años
y tu primer embarazo es una bomba.
Bajo tu amplio vestido estás encinta de explosivos
y esquirlas de metal. Así paseas por el mercado,
un tictac entre la gente, tú, Andaleeb Takatkah.
Alguien cambió un tornillo en tu cabeza
y te envió a la ciudad.
Y como venías de Belén,
(La Casa del Pan) elegiste una panadería.
Allí activaste algún
detonador interior
y, junto a los panes del sábado,
el sésamo y las semillas de amapola,
te elevaste hacia el cielo.
DALIA RAVIKOVICH    Originaria de Ramat Gan, nació en 1936. Su lenguaje, su rica vida  
interior y su sensibilidad extrema, le ganaron un vasto público de lectores en Israel y el mundo, como una  
de las más brillantes y versátiles poetas israelíes. Publicó: El Amor de la Naranja (1961); Un Invierno  
Difícil (1965); El Tercer Libro (1970); Todas las Olas y las Tormentas (1971); Las Llamadas del Abismo  
(1978); Amor Verdadero (1987); Madre con Niño (1992); Media Hora antes del Monzón (1998).
Del día a la noche
Aquel que me es querido ya no está más aquí
y quizás simplemente nunca estuvo.
Paso de día en día,
del día a la noche
como una pluma que
el pájaro ignora
que se le desprendió.
MAYA BEJARANO nacida en Israel en 1949, obtuvo el premio Berstein en 1988, y en 1994 el  
Prime Minister’s Price y el de Literatura Israelí. Trabaja como consultora bibliotecaria. Publicó: Poemas  
en Continuado, Procesamiento de Datos y otros Poemas (1987); Voz (1987); Leviatán (1990); Las  
Canciones de Job (1993); Trataré de Tocarme el Ombligo (1998).
Situaciones Bélicas
Nos agitan sensaciones
hombrecitos en la barriga
faltos de calidad o títulos
hombres de la retaguardia,
de uniformes desteñidos
en intentos de huída
que es el instinto de preservar
el rostro primigenio
destinado al fracaso.
La guerra se mete en cada agujero
la guerra está en el aire
y la boca herida la canta
a cualquier precio.
NURIT ZARJI  nace en Jerusalén en 1941. Pasó su infancia en el Kibbutz Geva. Estudió  
humanidades en la Universidad Hebrea. Trabajó como periodista. Zarchi enseña escritura creativa a  
estudiantes universitarios, adultos y jóvenes. Publicó: Plantaciones Salvajes (1968); Mujer Pare Mujer  
(1983); El Pez (1987); El Jardín Cerebral (1988); La Aldea de los Espíritus (1994).

Blues de los bebés
Callados, en silencio,
con los ojos cerrados,
son arrojados los bebés al mundo
como granos de lluvia,
por la mano gigante
en la oscuridad
de las pipetas,
de las telas de arañas,
de las frías manzanas.
Silencio en el mundo
los bebés duermen
en celdas de panal transparentes.
Extraños en la mañana.
Azules ojos en la oscuridad
tientan con dedos débiles
con tibios labios de beber el tiempo.
Minuto a minuto se desperezan en bostezos
con bracitos de fruta y dientes azucarados,
se bañan en leche, en amor, en fina arena.
Yona Wallach (Tel Aviv, 1941-1985). Llegó a ser muy conocida en Israel no sólo por su  
personalísima e impactante poética, sino también por su excéntrica personalidad y su audaz  
comportamiento. Participó activamente en los círculos poéticos de Tel Aviv en los años 60. Con su  
provocativo feminismo, es un modelo para muchas poetas israelíes. En 1978, obtuvo el Prime Minister’s  
Price por su producción poética. Publicó: Poemas Selectos 1963-1985 (1992); Aparición (1985); Formas  
(1985); Luz Salvaje (1983); Poemas (1976); Dos Jardines (1969); Cosas (1966).
Masturbación
Nuevamente te acostaste con Don Nadie
amaste su mirada vacía
abrazaste su cuerpo ausente.
Los ojos de tu amante miraban hacia un punto lejano
no hacia ti no en ti:
tan joven y ya tan amargo.
El amor que penetró tu carne un momento
tu cuerpo inunda de calor y tu alma
desde la punta del cabello
hasta los órganos internos,                                                                                     .  
dejándote nuevamente con Don Nadie
que recorre tu cuerpo con mano ninguna
que responde sin emoción ni gestos
a las caricias sin calor -
                                                                                                                           Andrea Montiel /junio 2008
Andrea Montiel Rimoch
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