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GRACE NEHMAD AMKIEROMPECABEZAS HUMANO












Pintura y escultura son las actividades artísticas a través de las cuales Grace Nehmad  
Amkie se expresa después de haber recorrido la carrera de Ciencias Sociales en el Instituto  
Tecnológico Autónomo de México, y la maestría en Demografía en el Colegio de México.   
Grace pinta y esculpe desde el comienzo de su adolescencia.  Fue alumna del maestro  
Eduardo Cohen de quien aprendió la técnica del dibujo. Más tarde, sus conocimientos de  
la teoría del color, las técnicas al óleo, el acrílico y la escultura se vieron ampliados con los  
profesores Luis Gutiérrez, Adriana Mello y Adrián Martínez.  Debido a su facilidad y  
talento estudió de manera formal la carrera de Artes Plásticas y cursos diversos de Historia  
del Arte en una de las escuelas de Bellas Artes en México, el diplomado de la Universidad  
Iberoamericana, un curso de verano de dibujo y pintura en Florencia, Italia y en San  
Miguel Allende las técnicas de la acuarela con figura humana y el paisaje. Ha realizado  
tres exposiciones: en el Centro Deportivo Israelita en 1992, en el Instituto México-Israel y  
la Galería Menache ambas en 1996.

     ROMPECABEZAS HUMANO es su cuarta y a la vez primera exposición individual de  
pintura y escultura, la cual ha ido armando poco a poco, proyecto por proyecto de acuerdo  
a las diferentes técnicas que domina: barro pintado, óleo y técnicas mixtas con tinta,  
acuarela y pastel.  Por otra parte está su historia personal que le ha inspirado los temas  
donde plasma su arte.  Acerca de esto Grace nos dice: Vengo de las Ciencias Sociales y la  
Demografía y en estas disciplinas observo limitantes definitivas como aquellas que tratan  
de medir las respuestas de los seres humanos a través de la estadística y luego encajar los  
resultados de investigación en parámetros o marcos teóricos preestablecidos.  Para mí  
esto no es suficiente, no todo se explica con la ciencia y la estadística.  Mucho de nuestro  
comportamiento y actitudes tiene que ver con los sueños y la magia, aspectos de la vida  
escasamente estudiados y que preferimos olvidar porque no los podemos manejar y nos  
provocan miedo.

Para Grace la vida es algo así como un rompecabezas, un acertijo de difícil solución que  
todo ser humano posee de sí mismo y donde cada una de sus partes o fragmentos debe  
embonar con otro y otro más, o dicho de manera distinta, multitud de voces que  
confluyen en una misma persona y que para comprenderse, es necesario escucharlas  
hasta lograr la totalidad.  Y ahí están las aspiraciones culturales, los esquemas sociales en  
los que deseamos ubicar nuestra existencia.  Parte de todo esto le pertenece a los sueños,  
símbolos de la aventura individual alojados profundamente en la intimidad de la  
conciencia que escapan a su propio creador.  Sueños que no son otra cosa que la expresión  
más secreta e impúdica de nosotros mismos y una fuente indiscutible de conocimiento del  
alma.

     ROMPECABEZAS HUMANO es una interesante exposición pictórica y escultórica de  
corte expresionista que Grace Nehmad divide en cinco series las cuales aborda con  
diferentes técnicas plásticas.

* Con su pintura al óleo nos ofrece la serie ROMPECABEZAS, de la cual la misma Grace  
escribe:   En un universo fragmentado que se genera con la búsqueda de lo diferente, el  
ser humano se arriesga a extraviar algunas partes de sí mismo en el camino, alejándose  
aún más de la plenitud y sólo por desear un poco de libertad.  Al mismo tiempo se  
pregunta, ¿y si las piezas del rompecabezas no embonan, o no se hallan todas y hay que  
proseguir el camino incompletos, o bien embonan perfectamente y ya no hay nada que  
hacer en este mundo?   Así bajo la luz de estas dudas están sus trípticos fragmentados pero  
a la vez unidos, en los que constantemente aparece la presencia de mujeres extrañas,  
desproporcionadas y deformadas, reflejo de las imperfecciones que todo ser humano tiene  
por el sólo hecho de existir y que nos hace recordar aquella frase célebre incluida en la  
obra Los Caprichos  del pintor Goya:  El sueño de la razón concibe monstruos.  De esta  
forma el rompecabezas de cada ser humano siempre estará incompleto y al vivir se va  
completando hasta llegar a ese todo que nos aproxima lo más posible a nosotros mismos.

* Muy relacionada con estos trípticos está su serie SUEÑOS, obras realizadas con técnicas  
mixtas, tintas, acuarelas y pastel y en las cuales está la presencia constante de espirales  
que conforman y deforman rostros, pies y manos de grandes dimensiones, dedos que  
señalan, cabezas que sufren una especie de desdoblamiento lunático o expansiones que se  
topan con cercas, espadas, objetos puntiagudos y guillotinas.  Cada una de estas imágenes  
oníricas parecen pertenecer a otros universos distintos del que habitamos.  Así, inspirada  
en los escritos de Carlos Castaneda, Grace nos dice:  En los sueños entramos a través de  
compuertas de papel a otros mundos, y aquel yo con el que algunas veces discutimos  
tanto, en ciertas ocasiones no regresa con nosotros a la tierra, permanece con seres que  
se alimentan de él y le proponen a cambio un éxtasis eterno, ¿quizá éste consista en un  
mayor conocimiento sobre sí mismo, o tal vez sobre el universo que lo rodea?  Mejor no  
averiguarlo... Y por ello el miedo nos devuelve todas nuestras partes a la tierra o cuando  
menos así lo queremos creer.

* Unida a estas inquietudes está su tercera serie: CARAS, obras también en técnica mixta  
que muestran rostros diversos con actitudes distintas como todas aquellas que en sí mismo  
posee cada ser humano.  Rostros sobre los cuales se inscriben los pensamientos y  
sentimientos. Rostros siempre incompletos y pasajeros que nadie ha visto y sólo es posible  
conocer con la ayuda de un espejo o gracias a la reproducción de su imagen..  Y para  
Grace: Cada ser vive a través de sus múltiples caras.  Con una sonrisa nos enseña su  
satisfacción o felicidad pasajeras.  Con una mueca su disgusto.  Frunciendo el ceño, su  
extrañeza momentánea.  Pero detrás de todas estas caras, posee una sola que domina el  
resto.  Esa cara que trae consigo al caminar, dormir, al mirarse sobre los espejos, cara  
que cuando la encuentra durante la cotidianidad, le habla de su historia, de su presente y  
que va por la vida deseando adivinar su futuro, y sólo en algunos casos , busca coincidir  
con la cara del alma.   La cara nunca es para uno sino para los otros, sin embargo es la  
parte más viva y sensible del cuerpo, sede de los órganos de los sentidos y el yo mismo-
íntimo que parcialmente desnudamos frente a aquellos que nos miran.   Sobre la cara, el  
semblante es un misterio, una especie de puerta de lo invisible cuya llave se ha perdido,  
Grace a través de su pintura busca la cara verdadera, aquella que refleja el interior del ser  
humano.

* Ya dentro de su expresión escultórica está su serie GORDAS, obras tridimensionales en  
barro pintado que de nuevo muestran, dentro del ROMPECABEZAS HUMANO, el juego  
cuerpo-alma-intelecto.  Aquí la escultora propone la disyuntiva de qué tanto la mente nos  
afecta para percibir el cuerpo y entonces nos define, o bien, algo que nos ha sido dado  
como lo es el cuerpo, afecta nuestra mente obsesionándonos.  Acerca de esto Grace  
afirma: La obesidad es una posición mental en la cual la propia existencia pesa  
demasiado. Pero la limitante cuerpo, cualesquiera que sean sus dimensiones, a fin de  
cuentas no es obstáculo, sino que a través de la historia se le condiciona, ya que en los  
tiempos de Renoir, las gordas eran modelos maravillosas que están presentes en sus  
pinturas también maravillosas.  Por el contrario, en la actualidad la gordura es algo mal  
visto, a excepción, claro está, del estilo de Botero que tanto éxito a tenido mundialmente  
entre los coleccionistas de arte plástico.

* Por  último está la serie también de esculturas en barro pintado: CABEZAS HUECAS DE  
RACIONALIDAD. Aquí, Grace toma como punto de partida dos conceptos que une y  
relaciona entre sí: la cabeza y las formas geométricas. Su razonamiento parte de la idea de  
que hoy en día nuestra sociedad está totalmente permeada por un conocimiento científico  
y por un concepto establecido de salud y de normalidad que nos es impuesto desde afuera.    
Aquí las formas geométricas representan esa parte que supone la perfección pero que en  
realidad es imperfecta y las cabezas huecas son aquellos seres que nacen de los errores que  
la razón no ha logrado explicarse. Respecto de esto Grace escribe:  La razón inventa  
círculos, cuadrados y rectángulos que cree perfectos y construye con ellos una torre,  
muchas torres, un mundo con una mentalidad que pretende a través del método  
científico, resolver todos los males del hombre.  Así en un círculo que no mide realmente  
360°, a la mente se le escapa un ser de otro planeta que se burla de ella, pero que a la vez  
la incita a seguir buscando soluciones creativas que tomen en cuenta que la magia existe  
y que los seres humanos aún podemos perdernos en ella y soñar con mundos donde los  
duendes y las hadas nos acompañan. Es cuando nos dejamos ir, pero la razón regresa  
para darse cuenta de que estos seres extraños se le escaparon de su bolsa de neuronas y es  
entonces cuando los mata con alguna regla que no admite excepciones.  De esta manera  
la tierra engendra al hombre moderno, pero yo no me preocupo ya que cuando la razón  
de este hombre moderno se descuide en la simetría natural de su propio cuerpo,  
albergará nuevamente a estos seres divinos y serán sólo ellos, con cabezas huecas de  
racionalidad, los responsables de mantenerlo en vida y de darle un motivo a su existencia.   
Con estas palabras, Grace defiende rotundamente la existencia de la magia y la realidad  
de nuestros sueños.  Para ella no sólo existe lo que mira sino muchas otras cosas que  
aunque no se hacen materialmente presentes ahí están.  Sin embargo la razón se  
antepone a estas cabezas huecas y las mata y cuando van muriendo, lo que queda es una  
corta visión del ser humano.

La necesidad de expresar este panorama de ideas y sensaciones que ha llamado  
ROMPECABEZAS HUMANO le es imprescindible. Por eso Grace habla, escribe, pinta y  
esculpe, porque está buscando, además de sus fragmentos, algo que le permita llegar más  
allá de lo que conoce hasta ahora.  También está buscando el medio para expresarlo y al  
mismo tiempo impactar, pues desde su punto de vista la gente requiere de un cambio, de  
una apertura de conciencia, requiere de formularse preguntas existenciales más allá de la  
cotidianidad y de un encuentro con su ser auténtico.  Requieren en fin, de aceptar los  
sueños que se anidan en su interior y la magia con que envuelven el alma.

                                                                                                                      Andrea Montiel

                                                                                           Texto para promoción de la artista
                                                                                                                                   abril 1997
Andrea Montiel Rimoch
Andrea Montiel Rimoch
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