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ALFONSO ROMERO RESÉNDIZ: LA SIN PAR LILÍ Y ALEJO P. TERRÓN:


Ante todo quiero agradecer a mi amigo el mago Alfonso, por su invitación a participar en los comentarios de estas dos novelas de su padre Don Alfonso Romero Reséndiz. Ha sido para mí una gran sorpresa conocer a través de su literatura, la vasta trayectoria de un hombre de casi un siglo de intensas y variadas experiencias vitales.

En las páginas del libro que hoy se presenta, Don Alfonso nos muestra sus convicciones y valores, incluso me atrevería a afirmar que en muchas de ellas se asoman pasajes autobiográficos, los cuales cubre de humorismo y convierte en las hazañas, peripecias y conclusiones del transitar de la vida de sus protagonistas: Lilí Y Alejo P. Terrón.

Lilí es un personaje que sorprende, porque uno nunca se imagina el desenlace de su vida. Con una niñez rodeada del amor y cuidado de sus padres, un destino tal como el de Lilí sería difícil de pensar. Sin embargo, Don Alfonso recorre la biografía de esta mujer desde que es una pequeña de sólo 7 años, hasta sus avanzados días dando un giro tras otro de manera inesperada.

En esta narración, al igual que la de Alejo P. Terrón, el uso aparentemente fortuito de los nombres propios no es tal, sino que están adjudicados de manera ingeniosa para identificar a cada personaje que aparece en sus historias.  Así recorre escenas de la infancia donde la niña Lilí se confronta con valores como la liberación femenina, los vicios inducidos que después hace propios y los dichos populares que no son otra cosa que verdades a gritos. Por ejemplo aquello que nos dice Don Alfonso cuando escribe: los juramentos de los grandes a veces resultan letra muerta. También aparece el anhelo de la vida en el campo en contraposición con aquella de las urbes, el amor a los animales extraños, el gusto por alimentos inusuales y la crítica abierta a la vertiginosa existencia de las ciudades. 

Lilí, que en realidad se llama Librada, desde Siempre muestra una independencia feroz de la vida de sus padres, una definitiva inclinación por la aventura y por la libertad. Libertad que es confundida con libertinaje, ya que sus días al pasar del tiempo son construidos a base de caprichos y sin escuchar a nadie. Surgen las confusiones, el equivocado despertar de la sexualidad, la falta de comunicación con sus mayores, los falsos enamoramientos y seducciones que conllevan experiencias
dolorosas en el amor, la mentira para obtener objetivos que al lograrlos pierden sentido, la pérdida de los padres que no han sabido sembrar el verdadero cariño en sus hijos sino desatenciones y desprecios, la vida que por necesidad y falta de valores se ve orillada a la prostitución, los embarazos no deseados y el aborto. Además de todo lo anterior, aparece el despojo y la pérdida por falta de cabeza en aquello de no saberse administrar en las finanzas del hogar y de 10 cotidiano. En fin, el lado oscuro de una vida que podría haberse encaminado hacia la luz pero la sorprendió la sombra.

La historia de Lilí es el drama de un ser humano que por voluntad, no ha tenido preparación profesional para enfrentar su existencia y mucho menos de dar a luz un hijo como madre soltera e ignorar por completo como cuidar de él y encaminarlo. La vida de una mujer que a los cuarenta años se convierte en una prostituta solitaria, de quien su hijo se avergüenza y termina por negaría y quien aún no finalizando su vida huye de sí misma y se refugia en la religión a través de la cual toma conciencia y se pregunta y de nuevo se pregunta.

Alejo P. Terrón es una historia distinta aunque paralela a la anterior. En este caso el escritor también aborda con un enfoque lineal la biografía de Alejo, su protagonista en este caso. La narración tiene un sabor provinciano y aunque no se menciona, es posible ubicarla a principios del siglo que está por terminar, pero con un sesgo extraño que a veces nos hace sentir que la podríamos situar en nuestra época actual.

Alejo, es un niño enfermizo, propenso a los accidentes físicos y a una vida más que accidentada en cuanto a su destino. A través de su historia se rememoran los remedios caseros, que me atrevo a calificar incluso brujeriles y a veces abominables. Otro ser que (a diferencia de Lilí) no encuentra oportunidades de preparación en el pueblo donde vive y que su vida lo lleva a practicar multitud de oficios: desde monaguillo hasta Ministro y un hombre con alto poder político. Alguien que con todo en contra, avanza sin darse cuenta hasta lograr sus anhelos más distantes. Como nos dice Don Alfonso de nuevo a través de los refranes: A golpes crecen las vejigas” o valiente es aquel que no huye ante los embates de
la adversidad, sino que les hace frente y los vence.

Así como Alejo es propenso a los accidentes físicos, también su vida es curiosamente accidentada: En el amor se enfrenta con maricones, con falsos amores e hipocresías femeninas, con su propia torpeza para tratar con las mujeres, pero sorprendentemente involucrado en la política de su patria. Las páginas de esta historia nos remiten a los momentos revolucionarios de nuestro país, a las luchas partidistas e ideológicas de esos tiempos, incluso a pensar que este personaje algo tuvo que ver con aquel grupo de Constitucionalistas del año 1917. En este caso Don
Alfonso Romero también aborda un sinnúmero de valores o falta de ellos, aunque ahora fundamentalmente de carácter social, por ejemplo: la corrupción y el despotismo, la deshonestidad electoral, la lucha de los partidos políticos que sólo buscan satisfacer con sus acciones aquello que les es conveniente, la propiedad y despojo de la tierra, la traición, adulación y todo 10 que gira alrededor de ese fenómeno monstruoso que hemos dado en llamar poder.

En la historia de Alejo P. Terrón retrata con gran habilidad a personajes del momento histórico que narra (pero que nunca ubica temporalmente y 10 deja a la imaginación de nosotros sus lectores). Retrata las actitudes de los políticos ideales y aquellos indeseables. Perfila las debilidades que se presentan ante la seducción tanto del dinero como del sexo. Pero ileso el personaje antepone a las adversidades sus valores de honestidad e idealismo político.

Humorísticamente Don Alfonso nos narra como Alejo pierde los testículos de manera accidental por la terrible embestida de un toro y luego, por azares del destino, los recupera a través de un trasplante de dichos órganos de un gorila ucraniano gracias a la intervención quirúrgica de un médico ruso. (¿Qué nos querrá decir con esto?) Vicisitud tras vicisitud, Alejo encuentra por fin el amor de una mujer ideal, amor que le permite conformar una familia y proseguir trabajando apasionadamente por su patria hasta finalizar sus días en paz y armonía con sigo mismo y con Dios.

Gracias Don Alfonso por estas dos breves novelas llenas de su ingenio, sabiduría y convicciones. Llenas también de tiempo y de nostalgia. No deje usted de escribir porque seguramente tiene aún muchas cosas que contar a sus lectores. 10 felicito por este libro, por su sentido del humor, su imaginación y ganas de que el mundo sea distinto.


                                                                                                                     Andrea Montiel

                                                                                        Palabras  en la presentación del libro,
                                                                                        Hotel Sevilla Palace, 22 febrero, 1999
Andrea Montiel Rimoch
Andrea Montiel Rimoch
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